Audi ha sufrido un impacto de 1.300 millones de euros en 2025 por los aranceles de Trump, lo que impulsa planes para producir en Estados Unidos. La competencia china en vehículos eléctricos presiona a Audi en mercados globales; la marca lanzó una submarca específica en China con resultados iniciales prometedores.
Döllner (Audi): China presiona y Trump cuesta 1.300M; Europa debe actuar
Europa debe despertar y afrontar esa competencia
¿Por qué Audi necesita producir en Estados Unidos si ya tiene plantas en México?
Porque los aranceles de Trump hacen que el Q5 fabricado en México enfrente un arancel del 27,5%. Si Audi produce en Estados Unidos, evita eso completamente. Sus competidores ya tienen esa ventaja.
Pero eso es una decisión que aún no ha tomado. Döllner dice que lo están considerando. No sabemos si realmente construirán una fábrica nueva o si usarán plantas existentes.
¿Qué tan grave es la situación en China?
Muy grave. El mercado chino bajó de 24 millones de matriculaciones a menos de 20 millones esperadas este año. Las marcas locales chinas dominan allí y ahora compiten en Europa también.
Aunque hay un dato positivo: el Audi E7X vendió 10.000 unidades en 100 días. Eso es un comienzo prometedor, pero Döllner mismo dice que es demasiado pronto para saber si la estrategia funcionará a largo plazo.
¿Cuál es el verdadero problema con los coches eléctricos?
La rentabilidad. Ganan mucho menos que los de combustión. Audi admite que esto cambiará en 2030 cuando las regulaciones de emisiones se endurezcan, pero hasta entonces es un problema real.
Eso es lo que Döllner espera que suceda. Pero depende de que las regulaciones realmente se endurezcan como se espera, y de que Audi logre alcanzar la paridad de costes. Ninguna de esas cosas está garantizada.
¿Qué significa la submarca china de Audi sin los cuatro aros?
Significa que Audi reconoce que su marca icónica no funciona igual en China. Necesitaba algo nuevo, específicamente diseñado para ese mercado y para vehículos enchufables.
Döllner la llama audaz y controvertida, lo que sugiere que fue una decisión arriesgada dentro de la compañía. Algunos probablemente se opusieron a diluir la marca Audi de esa manera.
¿Qué espera Döllner de Europa?
Que despierte. Que reduzca la burocracia, que agilice las decisiones, que baje los costes energéticos. Que cree condiciones de competencia equitativas contra las marcas chinas.
Pero eso es un llamado a la acción política, no algo que Audi pueda controlar. Döllner confía en que Europa encuentre soluciones, pero no dice qué sucede si no lo hace.
Le Pouls
- Audi sufrió un impacto de 1.300 millones de euros en 2025 por aranceles estadounidenses
- El mercado chino cayó de 24 millones a menos de 20 millones de matriculaciones esperadas
- El Audi E7X vendió 10.000 unidades en 100 días en China
- Audi considera producir en Estados Unidos para evitar aranceles del 27,5% en el Q5 fabricado en México
- La rentabilidad de vehículos eléctricos mejorará a partir de 2030 con nuevas regulaciones de emisiones
Audi ha sufrido un impacto de 1.300 millones de euros en 2025 por los aranceles de Trump, lo que impulsa planes para producir en Estados Unidos. La competencia china en vehículos eléctricos presiona a Audi en mercados globales; la marca lanzó una submarca específica en China con resultados iniciales prometedores.
El presidente de Audi, Gernot Döllner, advierte sobre la presión competitiva de marcas chinas y el impacto de 1.300 millones de euros por aranceles estadounidenses, mientras la marca se replantea su producción global.
Gernot Döllner, presidente de Audi, se sienta en Madrid con una realidad incómoda sobre la mesa: su marca acaba de anunciar despidos masivos como parte de una reestructuración más amplia del grupo Volkswagen, y los números que lo explican son brutales. En 2025 solo, los aranceles de Trump costaron a Audi 1.300 millones de euros. Eso es dinero que no está en las cuentas, que no se invierte en nuevos modelos, que no se traduce en empleos. Y es apenas el principio de una tormenta perfecta que está reordenando la industria automotriz global.
Desde que llegó hace tres años, Döllner ha estado pilotando lo que describe como la mayor transformación en la historia de Audi. El grupo ya ha eliminado modelos como el A1, que se fabricaba en Barcelona, y el Q2, apostando por una cartera más enfocada. Lo que queda es más pequeño pero, en teoría, más eficiente. El Audi A2 e-tron representa esta apuesta: un vehículo eléctrico de entrada desarrollado en tiempo récord, diseñado desde el principio alrededor de la eficiencia energética y la economía circular. Döllner lo presenta como el coche más eficiente que Audi ha fabricado jamás, y el más eficiente de su segmento. También está el futuro Nuvolari, que será el modelo más rápido de la marca. Estos lanzamientos son intentos de demostrar que la transformación no es solo recorte, sino reinvención.
Pero China es el verdadero quebradero de cabeza. El mercado chino se está desmoronando: pasó de 24 millones de matriculaciones el año pasado a una expectativa de menos de 20 millones para este año. Las marcas locales chinas no solo dominan allí, sino que ahora compiten en Europa, en mercados de vehículos eléctricos donde tienen ventajas de costes que Audi no puede igualar. En noviembre de 2024, Audi tomó una decisión que Döllner reconoce como audaz y controvertida: lanzar una submarca completamente nueva en China, con el mismo nombre pero sin los cuatro aros icónicos y con tipografía diferente. La idea era crear algo específicamente orientado a vehículos enchufables para el mercado chino. Tres modelos fueron anunciados; dos ya están a la venta. El Audi E7X lleva apenas 100 días en el mercado y ya ha vendido 10.000 unidades. Es un comienzo prometedor, pero Döllner es cauteloso: todavía es demasiado pronto para saber si funcionará a largo plazo, y la marca necesita más de tres modelos para ser realmente competitiva en China.
La presión de las marcas chinas en Europa es otro frente. Döllner no sabe cuántas más llegarán a un continente que ya es más pequeño que antes de la pandemia. Su mensaje es claro pero diplomático: Europa necesita hacer sus deberes. Las compañías ya han iniciado su transformación, pero el continente necesita menos burocracia, decisiones más ágiles, costes energéticos más bajos, y condiciones de competencia equitativas. Las marcas chinas ejercen una presión enorme sobre el sistema europeo. Cuando se le pregunta si Europa debería imponer más aranceles a China, Döllner confía en que la Comisión Europea encuentre soluciones equilibradas a través del diálogo constructivo y de iniciativas como el Industrial Accelerator Act.
Los aranceles estadounidenses son un problema más inmediato y cuantificable. El Q5, el modelo más fuerte de Audi en Estados Unidos, se produce en México y enfrenta un arancel del 27,5%. Los vehículos que Audi trae desde Europa tienen un impuesto del 15%. Sus principales competidores, en cambio, tienen producción local en Estados Unidos y pueden incluso exportar a Europa sin aranceles los modelos que fabrican allí. Es una asimetría que Audi no puede ignorar. Por eso la marca está considerando seriamente producir en Estados Unidos, ya sea en plantas existentes del grupo o construyendo una fábrica nueva desde cero. La lógica es simple: estar en Estados Unidos la protegería de los aranceles y también de las fluctuaciones del tipo de cambio.
Hay un problema más profundo que subyace a todo esto: la rentabilidad de los vehículos eléctricos es significativamente menor que la de los de combustión. Döllner lo admite abiertamente, como también lo hizo Markus Haupt, consejero delegado de Seat y Cupra. Esta baja rentabilidad es tan severa que Seat está descartando asignar modelos eléctricos a su marca histórica, que ya opera con márgenes bajos. Seat está en riesgo de desaparecer. Pero Döllner ve luz al final del túnel. A partir de 2030, los límites de emisiones medias para las nuevas matriculaciones se endurecerán nuevamente. Eso cambiará el panorama completamente. Audi está trabajando intensamente en la próxima generación de vehículos eléctricos que alcanzarán la paridad de costes con los de combustión, aunque no necesariamente la de beneficios. Cuando eso suceda, el coche eléctrico de batería se situará a la par del vehículo de combustión a escala mundial. Es una apuesta a que el mercado se reordenará en su favor, pero requiere que Audi sobreviva a los próximos cuatro años.
Citations marquantes
Fue una decisión bastante audaz y controvertida: ser la primera marca occidental en crear realmente una marca hermana específica orientada a los vehículos enchufables— Gernot Döllner, presidente de Audi
El panorama será distinto. El coche eléctrico de batería se situará a la par del vehículo de combustión a escala mundial— Gernot Döllner, sobre la situación a partir de 2030