En la Cuba de agosto de 2026, el dólar y el euro continúan su ascenso silencioso en el mercado informal, alcanzando los 673 y 758 pesos respectivamente, mientras el tipo de cambio oficial del Banco Central queda cada vez más lejos de la realidad cotidiana. Esta brecha creciente no es solo un dato financiero: es el termómetro de una economía donde la moneda nacional pierde terreno frente a la escasez estructural de divisas, la inflación sostenida y los salarios que no alcanzan. Para millones de cubanos, cada peso que sube el dólar es un paso más hacia la estrechez.
Dólar y euro suben en el cierre del mercado informal cubano
La erosión del poder de compra del peso cubano impacta directamente en la capacidad adquisitiva de la población cubana.