En la Cuba de agosto de 2026, el dólar informal cerró inmóvil en 673 pesos mientras el euro cedía levemente a 783, y esa quietud no es señal de calma sino de parálisis estructural. La brecha entre los precios oficiales y los del mercado paralelo —55 pesos para el dólar, 70 para el euro— revela la distancia entre lo que el Estado declara y lo que la gente paga para sobrevivir. En una economía donde las divisas son la llave de acceso a alimentos y medicinas, cada peso de diferencia es una medida de exclusión.
Dólar se mantiene estable en 673 pesos mientras euro cede en cierre de viernes
La inflación sostenida, bajos salarios estatales y dolarización parcial de la economía afectan directamente la capacidad adquisitiva de los cubanos.
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