El dólar se depreció 9,4% en 2025 mientras el oro subió 63,7% y la plata 148%, generando ganancias contables para las reservas internacionales argentinas. A pesar de la debilidad, el dólar sigue siendo la principal moneda de comercio internacional y mantiene ventajas estructurales que sostienen su posición dominante global.
Dólar débil mejoró reservas del BCRA en USD 3.400 millones durante 2025
El oro que ya tenía se hizo más valioso sin hacer nada
¿Por qué un dólar débil es bueno para Argentina si la mayoría de sus deudas están en dólares?
Porque Argentina no es un deudor neto en dólares en el sentido que importa aquí. Lo que importa es que exporta commodities. Un dólar débil hace que esos commodities sean más competitivos en los mercados mundiales, sin que necesariamente caigan sus precios. Es como si el mundo pagara más por lo que Argentina vende.
Pero el BCRA no compró más oro. ¿Cómo genera 3.400 millones de dólares de ganancia sin hacer nada?
Porque el oro que ya tenía se hizo más valioso. Es contable, no es dinero en efectivo. Pero en un mundo donde los bancos centrales necesitan reservas fuertes, esa revaluación importa. Dice que el BCRA es más sólido de lo que era hace un año.
¿Entonces el dólar está realmente débil o no?
Esa es la pregunta correcta. Nominalmente cayó casi 10%. Pero en términos reales de competitividad, cayó apenas 5%. Y comparado con sus promedios históricos, sigue siendo 16% más fuerte. El dólar está débil, pero no está débil débil. Está débil en comparación con dónde estaba hace poco.
¿Qué pasa si Trump logra que la Fed baje más las tasas?
Eso probablemente frena la depreciación del dólar. Tasas más bajas hacen que el dólar sea menos atractivo para los inversores que buscan rendimiento. Pero Trump también quiere estimular la actividad económica, lo que podría debilitar el dólar de otras formas. Es un equilibrio tenso.
¿Puede el dólar ser reemplazado?
No en el corto plazo. China tiene sus propios problemas. Europa está debilitada. No hay alternativa creíble. El dólar seguirá siendo la moneda de referencia mundial simplemente porque no hay nada mejor. Eso es lo que lo sostiene, más que cualquier fortaleza intrínseca.
Der Puls
- El dólar se depreció 9,4% en 2025 según el índice DXY
- El oro subió 63,7% y la plata 148% durante el año
- Las reservas de oro del BCRA generaron una ganancia de USD 3.400 millones por revaluación
- El dólar sigue siendo 16% más fuerte que su promedio histórico desde 1994
El dólar se depreció 9,4% en 2025 mientras el oro subió 63,7% y la plata 148%, generando ganancias contables para las reservas internacionales argentinas. A pesar de la debilidad, el dólar sigue siendo la principal moneda de comercio internacional y mantiene ventajas estructurales que sostienen su posición dominante global.
La depreciación del dólar estadounidense en 2025 benefició a Argentina al revaluar las reservas de oro del BCRA en USD 3.400 millones y mejorar la competitividad exportadora, aunque el dólar mantiene una apreciación estructural del 16% respecto a promedios históricos.
A los inversores les encanta el oro cuando desconfían del dinero. En 2025, eso fue exactamente lo que pasó. Mientras el dólar estadounidense perdía terreno frente a otras monedas —cayendo un 9,4% según el índice DXY que mide su valor contra una canasta de divisas fuertes—, el oro se disparaba. Su precio en dólares subió casi 64% durante el año. La plata fue aún más espectacular, ganando 148%. El petróleo, en cambio, se desplomó casi 20%. La soja apenas se movió. Pero para Argentina, el dato que importaba era otro: esa debilidad del dólar, paradójicamente, fue un regalo.
Un análisis reciente de la consultora Quantum, dirigida por Daniel Marx, exsecretario de Finanzas, desglosa cómo ese dólar más débil ayudó al país de dos formas distintas. Primero, un dólar depreciado en los mercados mundiales mejora la competitividad de las exportaciones argentinas sin necesariamente afectar los precios de sus commodities principales. Segundo, y más inmediato, beneficia contablemente las reservas internacionales del Banco Central. El BCRA no compró oro adicional en 2025. Su tenencia se mantuvo constante. Pero el aumento del precio del metal precioso en dólares generó una ganancia por revaluación de 3.400 millones de dólares. Es dinero que no existía hace un año, creado simplemente porque el oro se hizo más valioso.
La depreciación del dólar fue más aguda en el primer semestre de 2025, cuando cayó marcadamente frente a las monedas de los principales socios comerciales de Estados Unidos. El índice DXY pasó de 108,5 a fines de 2024 a 98,3 a fines de 2025. Pero hay un matiz importante: medido por el tipo de cambio real multilateral, que captura mejor la competitividad real de la moneda estadounidense, la caída fue menor, apenas superior al 5%. Eso ocurre porque el yuan chino, que no aparece en el índice DXY pero es crucial en el comercio estadounidense, se depreció aún más que el dólar. China mantuvo e incluso aumentó su superávit comercial global, principalmente a costa de Europa, mientras que Estados Unidos redujo su déficit bilateral con Pekín mediante aumentos arancelarios.
Ahora bien, incluso después de toda esa debilidad, el dólar sigue siendo relativamente fuerte. Medido por el tipo de cambio real multilateral, todavía está apreciado un 16% comparado con su promedio histórico desde 1994. No está tan débil como podría estarlo. Su nivel actual es similar al de mediados de 2024, cuando la Reserva Federal comenzó a bajar las tasas de interés. Hoy esa tasa está en 3,75% anual, muy por encima del 0,25% que regía en marzo de 2022, cuando comenzó el ciclo de suba.
Según Quantum, hay cuatro fuerzas que presionan contra el dólar. La primera es la continuidad de las reducciones de tasas de la Reserva Federal. La segunda, la expectativa de que el diferencial entre las tasas estadounidenses y las de otros bancos centrales de monedas fuertes se reduzca, favoreciendo a estos últimos. La tercera es la situación fiscal de Estados Unidos, un problema estructural que debilita la moneda. La cuarta es la disrupción causada por los cambios en las políticas de sanciones financieras y los aranceles, que han reducido el uso del dólar como moneda de transacción internacional y como activo de reserva.
Pero el dólar tiene dos defensas poderosas. Sigue siendo la principal moneda de pago del comercio mundial. Y, más importante aún, no hay alternativa viable. Otros países enfrentan sus propios problemas: déficits fiscales, problemas de competitividad y productividad, debilidades institucionales. Nadie está en condiciones de desplazar al dólar de su posición dominante. Eso significa que, a pesar de todo, seguirá siendo la moneda de referencia global.
Mirando hacia 2026, Quantum no se atreve a hacer predicciones precisas, pero el contexto sugiere ciertos escenarios. Donald Trump ha insistido en la conveniencia de reducir las tasas de interés de corto plazo para estimular la actividad económica. En mayo tendrá la oportunidad de proponer al próximo presidente de la Reserva Federal. Eso sesga los pronósticos hacia un dólar que no necesariamente seguirá debilitándose, pero que tampoco es probable que se aprecie significativamente. La otra obsesión de Trump es bajar el precio del petróleo, enfocándose en las reservas de Venezuela. Una caída del crudo no ayudaría al potencial exportador de Vaca Muerta, pero tampoco lo frenaría. Mientras tanto, si la debilidad del dólar persiste, Argentina seguiría ganando en competitividad exportadora y sus reservas de dólares seguirían revalorizándose.
Bemerkenswerte Zitate
Un dólar más depreciado en el mundo es un elemento que permite compensar algunas de las dificultades competitivas, en la medida que no impacte negativamente en el precio de sus commodities de exportación— Análisis de Quantum
Aún con la depreciación que tuvo en 2025, el dólar medido a través del TCRM todavía se encuentra apreciado un 16% en comparación con el nivel promedio de largo plazo— Quantum