En la economía cubana, donde el peso lucha por mantener su valor frente a divisas extranjeras, el dólar alcanzó el 3 de septiembre de 2026 su cotización más alta en treinta días en el mercado informal: 683 pesos, mientras el euro llegó a 773. Esta divergencia creciente entre los precios que fija el Estado y los que establece el mercado paralelo no es un simple dato financiero, sino el reflejo de una tensión estructural que recae, semana tras semana, sobre los hombros de quienes viven y ahorran en pesos cubanos.