En la madrugada del 6 de septiembre, dos frentes disidentes de las antiguas Farc lanzaron ataques coordinados con drones y fusiles contra instalaciones militares y policiales en el Cauca, hiriendo a tres uniformados. Lo que estos eventos revelan no es solo una táctica nueva, sino la persistencia de una guerra que sigue encontrando formas de renovarse, mientras las comunidades civiles permanecen atrapadas entre fuerzas que no eligieron. El uso de drones como arma de asedio marca un umbral inquietante en el conflicto armado colombiano, uno que obliga al Estado a repensar cómo protege tanto a sus
Disidencias atacan con drones al Cauca; tres policías heridos
Tres uniformados de la Policía resultaron lesionados por esquirlas en los ataques; comunidades civiles enfrentan riesgo inminente de daño colateral.