Ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente español Pedro Sánchez pronunció el jueves un discurso que trasciende la diplomacia habitual: sin nombrarlos, acusó a líderes como Trump, Netanyahu y Putin de haber traicionado los valores fundacionales del orden internacional. Su intervención no fue un ejercicio retórico, sino un intento de nombrar, desde el podio más visible del multilateralismo, la erosión moral que —según él— amenaza con desmantelar décadas de cooperación humana. En medio de esa denuncia, Sánchez eligió cerrar no con la desesperanza, sino con una declaración de
Discurso completo de Pedro Sánchez ante las Naciones Unidas
Sánchez denunció masacres de civiles inocentes, tratamiento de millones como ganado, y retirada de ayuda a poblaciones en pobreza y enfermedad.