En un momento en que la inteligencia artificial avanza más rápido de lo que la humanidad puede comprender sus consecuencias, el director ejecutivo de Anthropic ha publicado un ensayo pidiendo que la industria reduzca su velocidad. Su llamado no proviene de un crítico externo, sino de alguien que construye estas tecnologías desde adentro, lo que convierte su advertencia en un espejo incómodo para toda la industria. La pregunta que plantea no es si la IA puede avanzar, sino si debe hacerlo sin los frenos que aún no existen.