En una administración que se pregunta cuánto poder cede cuando confía su trabajo diario a herramientas ajenas, Dinamarca quiso comprobar si podía caminar sin Microsoft Office. Un grupo de funcionarios probó durante el verano de 2025 una alternativa libre basada en Collabora, y los tropiezos con tipografías, formatos y documentos vacíos la dejaron a medio camino. Sin la evaluación prevista y con un cambio político de por medio, la prueba quedó como una pregunta abierta sobre cuánta soberanía digital puede sostener un Estado.
Dinamarca probó Collabora para sustituir Microsoft Office y el experimento tropezó con formatos y tipografías
Incidencias que parecen menores hasta que toca corregir un informe
Un piloto con 38 personas. ¿Por qué importa tanto?
Porque el motivo no era técnico, sino político: reducir la dependencia de empresas estadounidenses. Y la prueba real eran cosas cotidianas como plantillas y revisiones.
¿Qué falló exactamente?
Detalles muy concretos: la tipografía Georgia no estaba disponible, había negritas inesperadas, saltos de línea y documentos que se abrían en blanco.
Conviene precisar que esos fallos proceden de correos internos obtenidos por Ingeniøren y descritos por TechSpot. Es un relato de segunda mano, no vemos los documentos.
¿Entonces fracasó Collabora?
Eso no se puede afirmar. El proyecto se interrumpió en el contexto electoral y los cambios administrativos. No sabemos cuánto pesaron los fallos técnicos frente a lo político.
Y justo faltó lo que habría ayudado a distinguirlo: la evaluación prevista para octubre de 2025 nunca se hizo, según un portavoz del ministerio.
¿Y ahora qué?
Dinamarca sigue con SIA Open, con menos de diez empleados según la Comisión Europea, y con 80 millones de coronas para soberanía digital entre 2026 y 2029.
Aun así, no hay plan oficial para retomar Collabora en ese ministerio, y los resultados de SIA Open están por verse.
Der Puls
- En junio de 2025, 38 empleados del ministerio de Digitalización empezaron a redactar documentos en Collabora, integrado en la plataforma F2.
- Las plantillas fallaban: aparecía una tipografía Georgia no disponible, negritas sin motivo, saltos de línea inesperados y documentos que se abrían en blanco.
- El equipo intentaba demostrar que las plantillas, el formato y las funciones de revisión podían sobrevivir sin Microsoft Office.
- La evaluación prevista para octubre de 2025 nunca se realizó, y el experimento se detuvo tras los cambios políticos asociados a las elecciones.
- Mientras tanto, SIA Open y un plan de 80 millones de coronas para soberanía digital siguen abiertos, aunque su futuro aún no está claro.
En una administración que se pregunta cuánto poder cede cuando confía su trabajo diario a herramientas ajenas, Dinamarca quiso comprobar si podía caminar sin Microsoft Office. Un grupo de funcionarios probó durante el verano de 2025 una alternativa libre basada en Collabora, y los tropiezos con tipografías, formatos y documentos vacíos la dejaron a medio camino. Sin la evaluación prevista y con un cambio político de por medio, la prueba quedó como una pregunta abierta sobre cuánta soberanía digital puede sostener un Estado.
El 19 de junio de 2025, 38 empleados del entonces Ministerio de Digitalización de Dinamarca empezaron a escribir sus documentos con una herramienta poco habitual: un módulo de edición basado en Collabora, integrado en el sistema de expedientes del organismo. La idea no nacía de una queja contra Word, sino de una inquietud política sobre cuánto depende el sector público de grandes compañías estadounidenses. La ministra Caroline Stage quería ganar margen de elección y, más adelante, sustituir Microsoft Office en el ministerio antes de que terminara 2025.
Collabora es una suite de código abierto derivada de LibreOffice, compatible con los formatos habituales de Microsoft. La prueba debía comprobar tres cosas: que las plantillas siguieran funcionando, que los documentos conservaran su formato y que las revisiones no alteraran los procedimientos de trabajo. Ahí aparecieron los problemas: una plantilla en Georgia que no estaba disponible al principio, letras en negrita sin motivo, saltos de línea imprevistos y documentos que se abrían en blanco. Son fallos pequeños, pero se notan cuando hay que corregir un informe con otras personas.
Aunque las primeras dificultades surgieron en 2025, el personal siguió trabajando con la herramienta durante parte de 2026. El proyecto acabó interrumpido en medio del proceso electoral danés y de los cambios administrativos posteriores. Hoy ya no se usa en el ministerio y no hay planes oficiales para retomarlo. La evaluación que debía extraer lecciones para futuras migraciones, prevista para octubre de 2025, nunca llegó a hacerse.
El cierre de esta prueba no detiene otros intentos. Desde diciembre de 2025, la Autoridad de Seguridad Vial participa en SIA Open, un entorno de trabajo abierto impulsado por Statens IT, aunque en octubre de 2026 solo lo usaban menos de diez empleados. Además, la Agencia de Gobierno Digital ha destinado 80 millones de coronas a un plan de soberanía digital para 2026-2029. Queda por ver si esos proyectos llegarán a evaluarse.
El 19 de junio de 2025, 38 empleados del entonces Ministerio de Digitalización de Dinamarca empezaron a redactar sus documentos con una herramienta distinta de la habitual. No era Word. Era un módulo de edición basado en Collabora, integrado en el sistema de gestión de expedientes del organismo. La prueba tenía un objetivo claro: comprobar hasta qué punto el ministerio podía prescindir de Microsoft Office en una parte de su actividad.
La iniciativa no nació de una queja sobre Word o Excel, sino de una preocupación política: cuánto depende una administración de las herramientas de grandes compañías estadounidenses. Caroline Stage, entonces ministra de Digitalización, defendía reducir esa dependencia y dar al sector público más margen de elección. Su plan iba más allá del piloto: pretendía avanzar hacia una sustitución más amplia de Microsoft Office en el ministerio antes de que terminara 2025.
Collabora no es un programa creado para la ocasión. Es una suite ofimática de código abierto basada en LibreOffice, con herramientas para documentos, hojas de cálculo y presentaciones, y compatibilidad con los formatos habituales de Microsoft. En el ministerio, su módulo de edición debía funcionar dentro de F2, la plataforma de gestión de expedientes desarrollada por la empresa cBrain. El proyecto exigía comprobar tres cosas: que los empleados pudieran seguir usando sus plantillas, que los documentos conservaran el formato al convertirse y que las funciones de revisión no alteraran los procedimientos de trabajo.
Los problemas aparecieron justo en esas tareas. Según correos y documentos internos obtenidos por el medio danés Ingeniøren y descritos por TechSpot, los participantes tropezaron con los estilos y el formato de los archivos. Una de las plantillas usaba la tipografía Georgia, que al principio no estaba disponible. Se registraron letras que aparecían en negrita sin motivo, saltos de línea imprevistos y documentos que se abrían en blanco. Son incidencias que parecen menores hasta que hay que corregir un informe o preparar un expediente con otras personas.
Aunque las primeras dificultades surgieron en 2025, el personal implicado siguió trabajando con Collabora durante parte de 2026. El proyecto terminó interrumpiéndose en el contexto del proceso electoral danés y de los cambios administrativos posteriores. Según TechSpot, la herramienta ya no se usa en el ministerio y no hay planes oficiales para retomar el experimento.
Queda además una pregunta sin responder. La documentación interna citada por la prensa danesa preveía una evaluación en octubre de 2025, pensada para extraer lecciones útiles para futuras migraciones. Un portavoz del ministerio confirmó después que esa evaluación no llegó a realizarse.
El cierre de esta prueba no ha frenado otros intentos de introducir software libre en la Administración danesa. Desde diciembre de 2025, la Autoridad de Seguridad Vial participa en SIA Open, un proyecto distinto impulsado por Statens IT para ofrecer un entorno de trabajo completo basado en tecnologías abiertas. Según la Comisión Europea, en octubre de 2026 participaban menos de diez empleados, con planes de ampliarlo. Por su parte, la Agencia de Gobierno Digital danesa señala que se han asignado 80 millones de coronas a un plan de soberanía digital para el periodo 2026-2029. Habrá que ver si esos proyectos sí llegan a ser evaluados.
Bemerkenswerte Zitate
Según un portavoz del ministerio, la evaluación prevista para octubre de 2025 no llegó a realizarse.— Portavoz del Ministerio de Digitalización de Dinamarca