En la ciudad autónoma de Ceuta, una comunicación del Centro Nacional de Inteligencia sobre cruces fronterizos irregulares se convirtió en el detonante de una crisis institucional que culminó esta semana con la dimisión del jefe de gabinete de la Delegación del Gobierno. Lo que en apariencia era una cuestión de procedimiento reveló fracturas más profundas en la coordinación entre los organismos de seguridad y la administración local. La partida de esta figura clave no cierra el conflicto, sino que deja expuesta una pregunta persistente sobre cómo el Estado gestiona información sensible en terri