En el umbral entre la herramienta y el compañero de trabajo, Digit 5 encarna una pregunta que la industria lleva décadas aplazando: ¿puede una máquina aprender a ceder el paso? Agility Robotics presenta un robot humanoide que, en lugar de exigir jaulas y separaciones, detecta la presencia humana y ajusta su comportamiento con una deferencia casi social. Es un giro filosófico en la automatización: no el espacio adaptándose a la máquina, sino la máquina reconociendo la primacía del espacio humano.