En España, donde casi una de cada cuatro series en plataformas digitales nace de una novela, diez escritores —entre ellos Rosa Montero, Juan Gómez-Jurado y Fernando Aramburu— se detienen a contemplar el extraño privilegio de ver sus mundos interiores materializarse en imágenes. Sus reflexiones revelan una verdad antigua sobre el arte: toda traducción entre lenguajes creativos exige pérdida y ganancia a la vez, y la fidelidad más profunda no reside en la letra sino en el espíritu.