En una ciudad donde el 85% de sus habitantes vive de alquiler, Berlín acaba de reescribir su historia política: Die Linke, partido surgido de las cenizas del comunismo oriental, se convirtió el domingo en la fuerza más votada de toda la capital alemana con el 25,7% de los votos, desafiando tres décadas de alternancia entre conservadores y socialdemócratas. La candidata Elif Eralp, de origen turco-alemán, podría ser la primera alcaldesa izquierdista de la ciudad si logra tejer una coalición con Verdes y SPD, aunque el verdadero pulso se librará entre la voluntad popular berlinesa y un Gobierno