En La Habana, mientras el centenario de Fidel Castro se aproxima, el presidente Díaz-Canel convocó a jóvenes cubanos e internacionales a asumir una identidad generacional forjada en el legado revolucionario. El llamado, lanzado desde un foro juvenil en el Palacio de Convenciones, sitúa a la juventud actual como heredera de la misma misión histórica que en 1953 protagonizó el asalto al Moncada: resistir lo que Cuba describe como una ofensiva imperial, ahora librada en los terrenos de la cultura, la ideología y los medios. En un mundo donde la extrema derecha avanza y el bloqueo persiste, la isl