Díaz-Balart presenta presupuesto de 2027 con $35M para democracia en Cuba

Solo construcción de democracia, tal como lo define la ley
La propuesta restringe cómo se pueden gastar los 35 millones de dólares destinados a Cuba.

En el ciclo eterno de la política exterior, donde el dinero es también un mensaje, el congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart presentó esta semana el proyecto H.R. 8595, una propuesta presupuestaria para el Año Fiscal 2027 que destina 35 millones de dólares mínimos a promover la democracia en Cuba y refuerza décadas de presión institucional sobre La Habana. El documento no es solo una asignación de recursos: es una declaración de principios sobre qué regímenes merece castigar Washington y qué causas merece sostener. En un momento de recortes globales, Cuba sigue ocupando un lugar singular en la arquitectura de la política exterior estadounidense.

  • El proyecto H.R. 8595 llega en medio de recortes presupuestarios históricos de casi 12 mil millones de dólares acumulados desde 2023, lo que convierte cada dólar asignado a Cuba en una decisión políticamente cargada.
  • Los 35 millones para Cuba vienen blindados con restricciones estrictas: no pueden usarse para negocios ni reforma económica, solo para construcción democrática, apoyo a presos políticos y fortalecimiento de la sociedad civil.
  • La propuesta extiende un muro financiero alrededor del aparato militar y de seguridad cubano, bloqueando transacciones con las FAR, el MININT, altos funcionarios del Partido Comunista y sus familias.
  • Radio y Televisión Martí recibirían 40 millones en total, con mandato explícito de mantener transmisiones de onda media y corta que alcancen todas las provincias cubanas con programación diaria.
  • El presupuesto premia a aliados como Israel, Taiwán y países del Hemisferio Occidental, mientras castiga a China, recorta a la ONU y retiene fondos a México, trazando un mapa claro de amigos y adversarios según Washington.

El congresista Mario Díaz-Balart presentó esta semana el proyecto H.R. 8595, una propuesta de presupuesto para el Año Fiscal 2027 que reserva al menos 35 millones de dólares para promover la democracia en Cuba y apoyar directamente a presos políticos. El dinero, sin embargo, llega con condiciones precisas: no puede destinarse a negocios ni emprendimiento, solo a construcción democrática según los marcos definidos por la Ley LIBERTAD y la Ley de Democracia Cubana.

El proyecto mantiene y amplía las restricciones financieras contra el aparato de seguridad cubano. Ningún fondo puede llegar a personas u organizaciones vinculadas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias o el Ministerio del Interior, y se bloquean transacciones con entidades militares, agencias de inteligencia y altos funcionarios del Partido Comunista. Radio y Televisión Martí recibirían 40 millones en total, con la obligación de mantener transmisiones de onda media y corta hacia todas las provincias de la isla. El documento también exige un reporte sobre países que pagan al gobierno cubano por servicios médicos, calificados por Washington como tráfico humano, y mantiene viva la recompensa por información sobre el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.

Díaz-Balart presentó la propuesta en un contexto de recortes agresivos: el subcomité que preside ha reducido casi 12 mil millones de dólares desde 2023, y este proyecto añade 2.700 millones más. Aun así, el legislador rechazó que los recortes debiliten el liderazgo estadounidense, argumentando lo contrario. El presupuesto refuerza la asistencia a Israel, Taiwán y aliados del Hemisferio Occidental, mientras bloquea fondos a China, reduce contribuciones a la ONU y retiene dinero a México. Cuba permanece en la lista de países que requieren notificación especial del Congreso antes de recibir cualquier asistencia, junto a Corea del Norte e Irán.

El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart presentó esta semana un proyecto de ley de presupuesto para el Año Fiscal 2027 que marca una línea clara en cómo Estados Unidos gastará dinero en política exterior. El documento, conocido como H.R. 8595, destina un mínimo de 35 millones de dólares específicamente para promover la democracia y fortalecer la sociedad civil en Cuba, incluyendo apoyo directo a presos políticos. Pero el dinero viene con restricciones severas: ni un centavo puede usarse para negocios, reforma económica o emprendimiento. Solo construcción de democracia, tal como lo define la Ley LIBERTAD y la Ley de Democracia Cubana.

La propuesta mantiene una prohibición fundamental que ha estado en vigor: ningún fondo estadounidense puede llegar a personas u organizaciones que apoyen, financien o faciliten las operaciones de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba o el Ministerio del Interior. El proyecto va más allá. Bloquea transacciones con entidades militares cubanas, agencias de inteligencia, altos funcionarios del Partido Comunista y sus familias. Mantiene a empresas cubanas en listas de entidades restringidas. Es una arquitectura de sanciones diseñada para aislar el aparato de seguridad cubano del sistema financiero estadounidense.

Radio y Televisión Martí recibe 35 millones de dólares bajo esta propuesta, más 5 millones adicionales para programación producida específicamente sobre Cuba. El proyecto exige que la Oficina de Transmisiones a Cuba mantenga operaciones de radio, internet y televisión dirigidas a la isla, con énfasis particular en mantener transmisiones de onda media y corta que lleguen a todas las provincias cubanas con programación diaria. El documento también incluye una disposición que requiere un reporte sobre qué países pagan al gobierno cubano por servicios médicos cubanos, considerados por Washington y organismos internacionales como esquemas de trabajo forzado y tráfico humano. Y mantiene viva una recompensa por información sobre el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.

Díaz-Balart, quien preside el Subcomité de Asignaciones para Seguridad Nacional, Departamento de Estado y Programas Relacionados, presentó el proyecto dentro de un contexto más amplio de recortes presupuestarios agresivos. Desde 2023, bajo el liderazgo del presidente del Comité de Apropiaciones Tom Cole, el subcomité ha logrado reducciones de casi 12 mil millones de dólares. Esta nueva propuesta añade 2 mil 700 millones de dólares más en recortes respecto a niveles previamente aprobados. Cuando se le cuestionó si estos recortes ponen en peligro el liderazgo estadounidense en el mundo, Díaz-Balart respondió con convicción: es exactamente lo contrario.

El proyecto refleja una filosofía clara sobre dónde debe ir el dinero estadounidense. Mantiene 1 mil 800 millones de dólares para socios en el Indo-Pacífico, incluyendo 500 millones en asistencia militar a Taiwán. Asigna 3 mil 300 millones de dólares en asistencia de seguridad a Israel. Fortalece relaciones con países del Hemisferio Occidental como Paraguay, Argentina y Costa Rica. Aumenta fondos para combatir narcotráfico y tráfico de fentanilo. Pero también castiga: bloquea fondos a la República Popular China y al Partido Comunista Chino, retiene dinero a México hasta que cumpla con entregas de agua acordadas, y reduce drásticamente las contribuciones a la ONU, eliminando fondos para la OMS, UNRWA, el Consejo de Derechos Humanos y la Corte Penal Internacional.

Cuba permanece en la lista de países que requieren notificación especial del Congreso antes de recibir cualquier asistencia estadounidense, junto a Corea del Norte e Irán. El presupuesto que Díaz-Balart presentó mantiene esa posición mientras canaliza recursos hacia lo que define como construcción democrática. Es una estrategia que beneficia claramente a los aliados estadounidenses mientras ejerce presión sobre regímenes como el de Cuba, Venezuela y Nicaragua, según la caracterización del legislador.

Es exactamente lo contrario que poner en peligro el liderazgo estadounidense
— Mario Díaz-Balart, sobre los recortes presupuestarios
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué la restricción tan estricta de que los fondos solo pueden usarse para "construcción de democracia" y no para negocios o reforma económica?

Model

Porque la intención es que el dinero no termine fortaleciendo la economía del régimen de ninguna manera. Si financias emprendimiento o reforma económica, potencialmente estás ayudando a que el sistema se perpetúe. La idea es que solo apoyes a quienes trabajan por cambio político.

Inventor

¿Qué significa en la práctica que se mantenga una recompensa por información sobre el derribo de las avionetas de 1996?

Model

Significa que Estados Unidos no ha cerrado ese capítulo. Hermanos al Rescate fue un incidente que mató a cuatro personas. Mantener esa recompensa es una forma de mantener viva la presión sobre quiénes dieron la orden y por qué.

Inventor

¿Por qué incluir un reporte sobre médicos cubanos en el extranjero en un proyecto de presupuesto?

Model

Porque Washington ve esos programas como tráfico humano. Si otros países pagan al gobierno cubano por esos servicios, están financiando indirectamente al régimen. El reporte busca documentar quién está participando en eso.

Inventor

¿Cómo se justifican recortes tan grandes a organismos internacionales mientras se aumenta gasto militar?

Model

Díaz-Balart diría que es una cuestión de prioridades. Cree que el dinero debe ir a aliados y a seguridad, no a organismos que considera inefectivos o que no sirven a los intereses estadounidenses.

Inventor

¿Qué significa que Cuba esté en la misma categoría que Corea del Norte e Irán?

Model

Significa que Estados Unidos la trata como una amenaza de seguridad de primer orden. No es una distinción menor. Es decir que Cuba está en el mismo nivel de preocupación que potencias nucleares.

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