En la trama de la inseguridad argentina, un joven de veinte años fue detenido en La Plata como tercer eslabón de una banda que intentó asaltar la residencia del funcionario Daniel Scioli en Tigre. Lo que distingue este caso del crimen ordinario es su arquitectura interior: el presunto líder es un ex comisario que conocía la propiedad porque la había custodiado durante una década. La justicia avanza, pero la banda permanece incompleta, recordándonos que la confianza traicionada deja heridas más profundas que el robo mismo.
Detuvieron al tercer acusado del intento de robo a Scioli tras operativo encubierto en La Plata
Los custodios advirtieron los movimientos y salieron a enfrentarlos
¿Cómo fue que los investigadores ubicaron la casa de Lima en La Plata si el robo ocurrió en Tigre?
Otras pruebas recopiladas durante la investigación les permitieron identificar su domicilio. No está claro en los registros qué tipo de evidencia los llevó hasta allí, pero fue suficiente para que el fiscal ordenara el operativo de vigilancia.
¿Por qué la hermana de dieciséis años estaba con él en el auto?
No se sabe. Pudo ser coincidencia que salieran juntos en ese momento, o quizás ella no sabía nada de lo que había ocurrido. Lo importante es que fue detenida junto a él, aunque luego quedó a cargo de su madre.
El ex comisario que lideraba la banda, ¿cómo es que tenía acceso a la información sobre la casa de Scioli?
Había sido su custodio hasta 2015, así que conocía la propiedad, sus sistemas de seguridad, dónde estaban los botones de acceso. Eso le dio una ventaja que los otros miembros de la banda no tenían. Es un abuso de confianza particularmente grave.
¿Y el chofer que fue liberado? ¿Por qué colaboró?
Declaró voluntariamente, brindó información relevante y entregó su teléfono. El fiscal consideró que su cooperación era suficiente para liberarlo. A veces en estos casos, alguien que está involucrado pero no es el cerebro de la operación decide colaborar para reducir su responsabilidad.
¿Qué pasó con el cuarto delincuente que se quedó en el auto?
No está claro en los registros disponibles. Se sabe que dos subieron al vehículo cuando escaparon, pero no hay información sobre si fue identificado o detenido.
¿Cómo es que los custodios de Scioli lograron frustrar el robo tan rápidamente?
Estaban alertas en un búnker dentro de la propiedad. Vieron los movimientos de los intrusos en tiempo real, probablemente a través de cámaras o porque simplemente estaban atentos. Salieron a enfrentarlos antes de que pudieran llegar a la casa. La distancia que debían recorrer desde el portón hasta la vivienda les dio tiempo para reaccionar.
Il Polso
- Un operativo de vigilancia de horas en La Plata culminó con la intercepción de Juan Sebastián Lima en un Volkswagen Gol negro, acompañado por su hermana adolescente.
- El caso revela una paradoja inquietante: el presunto líder de la banda fue custodio de Scioli durante diez años, convirtiendo el conocimiento íntimo de la propiedad en una herramienta del delito.
- Cuatro delincuentes con máscaras de payasos irrumpieron a las tres de la madrugada del 22 de julio, pero los custodios del funcionario los enfrentaron y los obligaron a huir en segundos.
- Los celulares de los tres detenidos fueron incautados para peritajes, mientras el chofer colaborador recuperó su libertad y la investigación sigue abierta con la banda aún no desarticulada por completo.
En la trama de la inseguridad argentina, un joven de veinte años fue detenido en La Plata como tercer eslabón de una banda que intentó asaltar la residencia del funcionario Daniel Scioli en Tigre. Lo que distingue este caso del crimen ordinario es su arquitectura interior: el presunto líder es un ex comisario que conocía la propiedad porque la había custodiado durante una década. La justicia avanza, pero la banda permanece incompleta, recordándonos que la confianza traicionada deja heridas más profundas que el robo mismo.
Juan Sebastián Lima, de veinte años, fue capturado el miércoles en La Plata tras un operativo encubierto que se extendió durante horas. Efectivos de distintas unidades de Tigre se desplazaron de civil hasta su domicilio en la calle 80, y cuando vieron salir a un joven que coincidía con su descripción, iniciaron un seguimiento discreto que terminó pocas cuadras después. Lima descendió del auto sin resistencia, junto a una adolescente de dieciséis años —su hermana— que quedó a cargo de su madre al concluir el procedimiento. Su celular fue incautado para peritajes y fue trasladado a la Comisaría 4ª de Benavídez.
Su detención es la tercera vinculada al intento de robo a la casa de Daniel Scioli en Villa La Ñata, Tigre, ocurrido en la madrugada del 22 de julio. Esa noche, al menos cuatro hombres armados y con máscaras de payasos lograron abrir el portón principal manipulando el buzón de correo donde estaba el botón de acceso. Sin embargo, los custodios del funcionario los detectaron desde un búnker en la propiedad, salieron a enfrentarlos y los delincuentes huyeron. Lima, según la investigación, fue quien escapó corriendo mientras los otros dos subían al auto.
El elemento más perturbador del caso es la figura que encabeza la banda: un ex comisario de la Policía Bonaerense que fue custodio de Scioli hasta 2015 y conocía la propiedad con detalle. El chofer del vehículo de escape colaboró con la justicia, entregó su teléfono y fue liberado por el fiscal Cosme Iribarren. Con Lima detenido, la investigación suma un nuevo capítulo, aunque la banda no ha sido desarticulada por completo.
Juan Sebastián Lima, de veinte años, fue capturado el miércoles en La Plata tras un operativo de vigilancia que se extendió durante horas y culminó con un seguimiento vehicular discreto por las calles de la ciudad. Su detención marca el tercer arresto en conexión con el intento de robo a la casa de Daniel Scioli en Villa La Ñata, Tigre, un asalto que ocurrió en la madrugada del 22 de julio cuando al menos cuatro delincuentes armados irrumpieron en la propiedad del funcionario.
El procedimiento fue ordenado por el fiscal Cosme Iribarren, de la UFI de Benavídez. Efectivos del Comando de Patrullas Tigre, del Destacamento Las Tunas y del Grupo Táctico Operativo se desplazaron de civil en vehículos particulares hasta el domicilio de Lima ubicado en la calle 80, entre 133 y 134. Tras un período prolongado de vigilancia, los investigadores vieron salir a un joven con características similares a las del imputado, quien subió a un Volkswagen Gol negro acompañado por una adolescente de dieciséis años. Los agentes solicitaron apoyo para realizar un seguimiento discreto que concluyó pocas cuadras después, en la intersección de las calles 76 y 133, donde interceptaron el vehículo. Ambos ocupantes descendieron sin oponer resistencia y fueron sometidos a un cacheo preventivo; ninguno portaba armas.
El celular de Lima fue incautado para peritajes, al igual que los dispositivos de los otros dos acusados. Uno pertenece al ex comisario de la Policía Bonaerense señalado como líder de la banda, quien había sido custodio de Scioli hasta 2015. El otro es del chofer del auto utilizado para escapar del lugar, quien colaboró con la investigación, entregó su teléfono y fue liberado por el fiscal. Durante el operativo, la madre de Lima se presentó en el lugar y quedó a cargo de la adolescente que lo acompañaba. El joven fue trasladado a la Comisaría 4ª de Benavídez, donde quedó a disposición de la Justicia.
El intento de robo ocurrió a las tres de la madrugada del 22 de julio. Un grupo de al menos cuatro delincuentes armados, con los rostros cubiertos por máscaras de payasos, ingresó al domicilio del funcionario. El líder de la banda, el ex policía bonaerense, conocía la propiedad porque había sido custodio de Scioli aproximadamente una década atrás. Las cámaras de seguridad capturaron el momento en que descendieron del auto. Uno permaneció a bordo mientras los otros tres se acercaron al buzón de correo ubicado junto al portón principal, donde estaba el botón que abría la puerta. En cuestión de segundos lograron ingresar al predio, pero aún debían recorrer una distancia considerable hasta la casa donde Scioli descansaba.
Los custodios del funcionario, que estaban de guardia en una especie de búnker que tiene la propiedad, advirtieron los movimientos de los intrusos. Salieron a enfrentarlos y los delincuentes rápidamente recularon y escaparon. Dos subieron al auto mientras que el tercero, ahora identificado como Lima, se quedó afuera y huyó corriendo. Su captura esta semana cierra un capítulo en la investigación, aunque la banda aún no ha sido completamente desarticulada.
Citazioni salienti
Los sospechosos rápidamente recularon y escaparon de la propiedad— Relato del operativo