Detuvieron a dos adolescentes que robaron moto en Belgrano y chocaron en Lomas de Zamora

Dos adolescentes sufrieron fracturas múltiples: el de 12 años con fractura de tibia, peroné y rodilla; el de 16 años con fractura expuesta de tibia.
Un chico de 12 años, hospitalizado por fracturas tras chocar una moto robada
Dos adolescentes fueron detenidos en Lomas de Zamora después de robar una moto en Belgrano y chocar durante una persecución policial.

En una ciudad que sigue buscando respuestas sobre la vulnerabilidad de sus jóvenes, dos adolescentes —de 12 y 16 años— protagonizaron el viernes un episodio que condensa muchas de las tensiones de nuestro tiempo: el robo de una moto en Belgrano, una persecución a alta velocidad por General Paz y un choque que los dejó hospitalizados con fracturas graves en Lomas de Zamora. La justicia de menores ha tomado el caso, pero las preguntas más profundas sobre qué lleva a niños tan jóvenes a ese asfalto permanecen abiertas.

  • Un menor de 12 años al volante de una moto robada, circulando a alta velocidad por una de las avenidas más transitadas de Buenos Aires, resume en una imagen la urgencia del caso.
  • La negativa a detenerse ante las sirenas policiales convirtió un robo en una persecución que cruzó jurisdicciones y terminó con dos cuerpos jóvenes contra el asfalto de Camino Negro.
  • Las fracturas múltiples —tibia, peroné y rodilla en el menor; fractura expuesta de tibia en el mayor— son el costo físico de una huida que nunca tuvo destino seguro.
  • El Juzgado Nacional de Menores N° 3 interviene ahora con cargos por averiguación de ilícito y resistencia a la autoridad, mientras ambos adolescentes se recuperan hospitalizados.

El viernes 17 de abril, cerca de las 15:35, efectivos de la división motorizada de la Policía de la Ciudad advirtieron algo que no encajaba: dos jóvenes avanzaban a velocidad excesiva sobre la avenida General Paz, en dirección al Riachuelo. Encendieron luces y sirenas. Los adolescentes no se detuvieron.

La moto que conducían —una Benelli 302S— había sido robada horas antes en Belgrano mediante una herramienta artesanal conocida como 'yuga', diseñada para forzar cerraduras y arrancar vehículos sin llave. El conductor tenía 12 años. Su acompañante, 16. Ambos vivían en Lomas de Zamora, adonde paradójicamente se dirigían cuando la persecución los alcanzó.

El choque ocurrió en la intersección de Camino Negro y Azamor: la moto impactó contra un auto estacionado con suficiente violencia como para fracturar gravemente a los dos ocupantes. El SAME trasladó al menor al Hospital Gandulfo con fractura de tibia, peroné y rodilla; el adolescente de 16 años llegó al mismo centro con una fractura expuesta de tibia. Poco después, el dueño de la moto se presentó en el lugar y confirmó el robo frente a su propia casa.

El caso quedó en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional de Menores N° 3, a cargo de la jueza Julia Sanchis, con actuaciones iniciadas por averiguación de ilícito y resistencia a la autoridad. Dos adolescentes hospitalizados, una moto recuperada y una ciudad que vuelve a preguntarse qué hay detrás de cada fuga.

El viernes pasado, dos adolescentes terminaron hospitalizados con fracturas graves después de chocar una moto robada contra un auto estacionado en Lomas de Zamora. Lo que comenzó como un robo en Belgrano se convirtió en una persecución policial que cruzó la ciudad y terminó en el asfalto de Camino Negro.

Todo empezó cuando efectivos de la división motorizada de la Policía de la Ciudad notaron a dos jóvenes circulando a velocidad excesiva sobre la avenida General Paz, cerca de la Autopista Dellepiane, en dirección al Riachuelo. Era viernes 17 de abril, alrededor de las 15:35. Los policías encendieron las luces y accionaron las sirenas, ordenando que detuvieran la marcha. Los adolescentes no obedecieron. Lo que siguió fue una persecución que terminó cuando la moto impactó contra un vehículo estacionado en la intersección de Camino Negro y Azamor.

La moto que conducían era una Benelli 302S, y no les pertenecía. Según la Policía de la Ciudad, el vehículo tenía el tambor de arranque forzado y una herramienta rústica llamada yuga colocada en la cerradura. La yuga es un elemento casero diseñado específicamente para romper cerraduras y permitir el contacto necesario para poner en marcha un vehículo sin las llaves. Cuando fue identificado, el conductor, de apenas 12 años, admitió de inmediato que la moto había sido robada en Belgrano. Su cómplice, de 16 años, también vive en Lomas de Zamora. Minutos después del choque, se presentó el propietario de la moto, quien confirmó que le habían robado el vehículo de la puerta de su casa en la zona norte de la ciudad.

El impacto fue lo suficientemente violento como para causar lesiones graves en ambos adolescentes. El SAME llegó al lugar y trasladó al menor de 12 años al Hospital Gandulfo con diagnóstico de fractura de tibia, peroné y rodilla en la pierna derecha. Una segunda ambulancia llevó al otro ladrón al mismo hospital con una fractura expuesta de tibia. Ambos permanecen hospitalizados recuperándose de sus lesiones.

El caso ahora está en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional de Menores N° 3, a cargo de la jueza Julia Sanchis. La Secretaría N° 8, bajo la dirección de la Dra. Mariela Ponte, dispuso labrar actuaciones por averiguación de ilícito y resistencia a la autoridad. Los adolescentes enfrentan cargos por el robo de la moto y por no obedecer las órdenes de la policía durante la persecución que terminó en el choque.

El conductor de 12 años admitió de inmediato que la moto había sido robada en Belgrano
— Policía de la Ciudad
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué dos chicos tan jóvenes roban una moto? ¿Qué los lleva a eso?

Model

No está claro en los hechos. Lo que sabemos es que tenían una herramienta específica para forzar cerraduras, lo que sugiere que no fue un impulso del momento. Vivían en Lomas de Zamora pero fueron hasta Belgrano a robar.

Inventor

¿Y por qué no se detuvieron cuando la policía les pidió que pararan?

Model

Eso es lo que complica todo. Una vez que vieron las luces y las sirenas, eligieron huir. Tal vez pensaron que podían escapar, o tal vez el pánico los llevó a acelerar. Lo cierto es que esa decisión los llevó al choque.

Inventor

¿Qué tan grave fue el accidente?

Model

Lo suficientemente grave como para hospitalizarlos a ambos. El de 12 años tiene fracturas múltiples en la pierna derecha. El de 16 tiene una fractura expuesta, lo que significa que el hueso atravesó la piel. Son lesiones serias que van a requerir tiempo de recuperación.

Inventor

¿Qué pasa ahora con ellos?

Model

Están bajo la jurisdicción de un juzgado de menores. Enfrentan cargos por robo y resistencia a la autoridad. Mientras se recuperan en el hospital, el proceso judicial sigue su curso.

Inventor

¿Hay algo que sorprenda de esta historia?

Model

Lo que golpea es la edad. Un chico de 12 años. Eso es lo que queda en la mente después de leer los hechos.

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