Detienen a dos peruanos con pedidos de captura internacional en Buenos Aires

Dos ciudadanos peruanos detenidos enfrentan procesos de extradición por delitos graves incluyendo abuso sexual de menores.
Un protocolo que permite verificar órdenes internacionales desde el celular
El nuevo acuerdo entre Buenos Aires e Interpol transformó la capacidad de los agentes para identificar fugitivos internacionales.
Mark

¿Cómo es posible que tres personas buscadas por delitos tan graves hayan estado viviendo en Buenos Aires sin ser detectadas durante tanto tiempo?

Mimi

El sistema anterior simplemente no permitía que un agente en la calle pudiera verificar en tiempo real si alguien tenía una orden internacional. Ahora, con el nuevo protocolo, eso cambió completamente.

Mark

¿Y el acuerdo con Interpol es reciente?

Mimi

Muy reciente. Hace apenas unas semanas se puso en vigencia. Permite que cualquier policía consulte desde su celular la base de datos internacional sin trámites adicionales.

Mark

¿Qué tan grave es lo que hicieron estas personas?

Mimi

Uno está acusado de robo agravado, otro de abuso sexual de menores, y el tercero de homicidio. Son delitos que generan alertas rojas de Interpol, las más serias.

Mark

¿Cuánto tiempo llevaba el acusado de homicidio prófugo?

Mimi

Desde 2012. Trece años. Mató a un hombre de cuatro disparos en un bar de Carabayllo y desapareció. La justicia peruana lo buscaba desde entonces.

Mark

¿Por qué Buenos Aires? ¿Hay una comunidad peruana grande aquí?

Mimi

No sabemos exactamente por qué eligieron Buenos Aires, pero sí sabemos que al menos este último estaba radicado aquí hace tiempo. Probablemente pensaban que estaban a salvo.

Mark

¿Qué pasa ahora con ellos?

Mimi

Quedan a disposición de la Justicia Federal mientras se evalúan los procesos de extradición. Probablemente serán devueltos a Perú para enfrentar los cargos allá.

  • Tres hombres buscados por la justicia peruana durante años —uno de ellos desde 2012— vivían en Buenos Aires sin que las autoridades locales pudieran detectarlos con los sistemas anteriores.
  • Un acuerdo reciente entre el Ministerio de Seguridad porteño e Interpol rompió esa brecha: ahora cada agente puede consultar alertas internacionales desde su celular en tiempo real, sin depender de terminales fijas ni trámites adicionales.
  • Los tres arrestos ocurrieron en circunstancias cotidianas —controles preventivos, un hombre que cambia de rumbo al ver uniformes— revelando que la tecnología convierte lo rutinario en un filtro de justicia global.
  • Los dos detenidos en Barracas enfrentan cargos por robo agravado y abuso sexual de menores; el tercero, capturado en Parque Patricios, es acusado de un homicidio cometido en uno de los distritos más violentos de Perú.
  • Ambos casos están ahora en manos de la Justicia Federal argentina, mientras se evalúan los procesos de extradición que devolverían a los imputados ante los tribunales peruanos que los reclaman.

En el tejido invisible de la cooperación internacional, Buenos Aires se convirtió en el punto donde la justicia peruana alcanzó a quienes creían haber dejado atrás su pasado. La Policía de la Ciudad detuvo en semanas recientes a tres ciudadanos peruanos con órdenes rojas de Interpol por delitos que van desde el robo agravado hasta el homicidio y el abuso sexual de menores. Lo que hizo posible estos arrestos no fue el azar, sino un nuevo protocolo que pone el alcance de la justicia global en el bolsillo de cada agente porteño.

En pocas semanas, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires capturó a tres ciudadanos peruanos prófugos con órdenes rojas de Interpol, en un giro que revela cómo un cambio tecnológico puede transformar la eficacia de la justicia en la calle.

Dos de los arrestos ocurrieron en Barracas. El primero fue un hombre de 37 años interceptado en avenida Vélez Sarsfield y California: intentó alejarse al ver a los agentes, pero la verificación de identidad reveló una orden internacional por robo agravado emitida por la justicia peruana. Además, llevaba cocaína encima. El segundo, de 38 años, fue detenido en calle Luna al 1600 durante un control preventivo; sobre él pesaba una orden por abuso sexual contra menores, dictada por un tribunal de San Juan de Lurigancho Este, en Perú.

Un tercer caso, ocurrido a fines de julio en Parque Patricios, involucró a un hombre de 36 años acusado de homicidio. Fue detenido en un control vehicular rutinario en avenida Jujuy y Caseros. La justicia peruana lo buscaba desde 2012 por haber disparado cuatro veces contra un hombre en un bar de Carabayllo, localidad señalada como una de las más peligrosas del país, con casi cuatro mil denuncias registradas solo en el primer semestre de 2024.

Detrás de los tres arrestos hay un mismo factor: un acuerdo reciente entre el Ministerio de Seguridad porteño y la Oficina Central Nacional de Interpol que permite a cada agente consultar alertas internacionales en tiempo real desde su teléfono celular, sin necesidad de terminales fijas ni solicitudes adicionales. Lo que antes era un proceso lento y centralizado ahora ocurre en segundos, en cualquier esquina de la ciudad.

Los detenidos en Barracas quedaron a disposición de la Justicia Federal, mientras se evalúan posibles procesos de extradición hacia Perú. El gobierno porteño destacó estas capturas como prueba de que el nuevo sistema ha cambiado de manera concreta la forma en que Buenos Aires puede colaborar con la justicia internacional.

En las últimas semanas, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires ha logrado capturar a tres ciudadanos peruanos que se encontraban prófugos con órdenes de captura internacional emitidas por Interpol. Estos arrestos marcan un cambio significativo en la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad porteñas, gracias a un nuevo protocolo implementado recientemente que permite a los agentes verificar alertas internacionales directamente desde sus teléfonos celulares.

Los primeros dos casos ocurrieron en el barrio de Barracas. El primero involucró a un hombre de 37 años que fue interceptado por agentes del Despliegue Intervenciones Rápidas en la intersección de avenida Vélez Sarsfield y California. Cuando los oficiales notaron que intentaba alejarse abruptamente al percatarse de su presencia, lo detuvieron. Al verificar sus datos en el sistema, descubrieron que contaba con una orden roja de Interpol solicitada por la justicia peruana por robo agravado. Durante el procedimiento, también le encontraron cocaína, por lo que quedó a disposición de la Unidad de Flagrancia Área Sur. Posteriormente fue puesto a disposición del Juzgado en lo Criminal Federal Número 6.

El segundo operativo en Barracas ocurrió en calle Luna al 1600, cuando personal de la Comisaría Vecinal 4D realizaba un control preventivo. Detectaron a un hombre de 38 años que intentó modificar su trayecto al notar la presencia de los oficiales. La verificación de identidad reveló que pesaba sobre él una orden internacional de detención vigente por abuso sexual contra menores, emitida por la Segunda Sala Penal de Apelaciones Permanente de San Juan de Lurigancho Este, en Perú. El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Número 6 ordenó su detención inmediata.

Un tercer caso, ocurrido a finales de julio en el barrio de Parque Patricios, involucró a un hombre de 36 años acusado de homicidio. Fue detenido durante un control vehicular rutinario en la intersección de avenida Jujuy y Caseros. Según los registros, el sospechoso era buscado desde 2012 por la Justicia de Perú, acusado de disparar cuatro veces contra un hombre dentro de un bar en Carabayllo, una localidad ubicada a unos 20 kilómetros al norte de Lima. Tras darse a la fuga, se había activado una orden de captura internacional, pero su paradero había permanecido desconocido durante años hasta que fue localizado en Buenos Aires.

La clave detrás de estos arrestos es un acuerdo reciente entre el Ministerio de Seguridad porteño y la Oficina Central Nacional de Interpol. Este protocolo permite que cada agente de la Policía de la Ciudad pueda consultar en tiempo real si una persona tiene pedido de captura internacional, sin necesidad de recurrir a terminales fijas o solicitudes adicionales como se hacía anteriormente. Los oficiales pueden ahora verificar alertas directamente desde sus teléfonos celulares, lo que ha agilizado significativamente el proceso de identificación.

Carabayllo, el distrito donde ocurrió el homicidio de 2012, es señalado como una de las zonas más peligrosas de Perú. En los primeros seis meses de 2024 se registraron allí 3.910 denuncias por distintos delitos, ubicando a la localidad como la tercera más insegura del país. Los delitos más comunes incluyen extorsión, robo a mano armada y sicariato, esta última modalidad ligada a bandas criminales organizadas.

Ambos detenidos en Barracas quedaron a disposición de la Justicia Federal a la espera de definiciones sobre su situación judicial y posibles procesos de extradición. El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha destacado que estas capturas demuestran la efectividad del nuevo sistema de consulta en tiempo real, que ha transformado la manera en que los agentes porteños pueden identificar y detener a personas buscadas internacionalmente. Los procedimientos de extradición hacia Perú se encuentran en evaluación.

El nuevo sistema permite a los agentes porteños revisar la base de datos de Interpol desde sus propios celulares sin necesidad de recurrir a terminales fijas o pedidos adicionales
— Fuentes del Ministerio de Seguridad de Buenos Aires
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