En las calles de Sonora, dos hombres armados y uniformados intentaron suplantar la autoridad del Estado, ese gesto antiguo de quienes buscan el poder sin su legitimidad. Fue la voz de un ciudadano anónimo, una llamada al 911, la que rompió el engaño y permitió que la Policía Estatal interceptara la camioneta sin placas donde viajaban. El caso recuerda que la vigilancia comunitaria no es un acto menor, sino uno de los pilares más silenciosos del orden colectivo.
Detienen a dos falsos policías que circulaban armados en Sonora
No se reportan víctimas directas; el riesgo potencial a la población fue evitado mediante la intervención oportuna.