Por primera vez en la historia del norte de Europa, el mosquito Aedes aegypti —vector del dengue, el zika y la fiebre amarilla— ha sido confirmado reproduciéndose en viviendas del este de Londres. Las autoridades sanitarias británicas, que llevan más de una década construyendo redes de vigilancia entomológica, subrayan que el riesgo inmediato es muy bajo, pero reconocen que el hallazgo es una señal de alerta ante un mundo que se calienta. Lo que hoy es una anomalía contenida podría, con el tiempo, convertirse en una nueva normalidad climática para regiones que nunca se prepararon para ello.