A casi mil quinientos metros bajo la tierra de Dakota del Sur, un experimento diseñado para escuchar el susurro más tenue del cosmos ha captado algo que la física lleva décadas esperando: una señal que podría ser la primera huella directa de la materia oscura, esa sustancia invisible que da forma y cohesión al universo. El 16 de junio de 2023, el detector LUX-ZEPLIN registró una colisión de 248 kiloelectronvoltios que no encuentra explicación en la física convencional, aunque la certeza estadística aún no alcanza el umbral que la ciencia exige para proclamar un descubrimiento. En la larga cace