A cien años del nacimiento de Fidel Castro, la Real Academia de Camboya acogió una reflexión sobre su legado humanista e internacionalista, recordando que ciertas figuras políticas trascienden sus fronteras para convertirse en símbolos de un orden mundial alternativo. El presidente del Parlatino, Rolando González Patricio, ofreció en Nom Pen una lectura de Castro no como revolucionario armado, sino como arquitecto de solidaridades entre pueblos pequeños que buscaban soberanía y dignidad. Que esta conmemoración ocurriera en el sudeste asiático, y no en suelo latinoamericano, habla de la persist