En las sombras de la economía formal, una red tejida durante años por Hugo Daniel Giraldo Santamaría convirtió el dinero del narcotráfico en propiedades, vehículos de lujo y activos digitales, moviendo más de 223 millones de dólares a través de nueve empresas fachada y criptomonedas vinculadas al Clan del Golfo. Las autoridades colombianas, en colaboración con la DEA, desmantelaron el esquema en 2024, incautando 36 bienes valorados en más de 10 millones de dólares en Medellín y Envigado. El caso revela cómo el crimen organizado moderno cruza fronteras físicas y digitales con igual destreza, y