EE.UU., Japón y Francia muestran tensiones financieras graves: deuda superior al 120% del PIB, costes de intereses duplicados y rentabilidades de bonos en máximos de décadas. La desigualdad económica agrava el problema: concentración de renta reduce consumo, obligando a gobiernos a gastar más en deuda para sostener demanda, creando un ciclo insostenible.
Desigualdad, tipos altos y déficits persistentes: la tormenta perfecta de la deuda pública
Millones de ciudadanos en economías avanzadas enfrentan presión sobre prestaciones públicas, empleo y servicios sociales mientras gobiernos priorizan pagos de intereses sobre inversión en crecimiento futuro.