En el cruce entre la geopolítica y el bolsillo cotidiano, España ha activado un mecanismo de protección fiscal que reduce en 20 céntimos el precio del diésel por litro, una respuesta automática a la escalada de precios desatada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz. Desde junio, el encarecimiento de los combustibles ha empujado la inflación española a su nivel más alto en más de tres años, recordándonos que las guerras lejanas siempre encuentran el camino hacia las economías domésticas. El alivio es real pero frágil: su duración y su alcance dependen d