Si lo hace, acabará en algún lugar como este sistema
Un equipo internacional detectó el primer planeta rocoso conocido orbitando una enana blanca a 4000 años luz, usando técnicas de microlente gravitacional. El planeta escapó de ser consumido por la fase de gigante roja cuando la estrella perdió masa, alargando su órbita a una distancia segura.
- Planeta rocoso de 1,9 veces la masa de la Tierra orbitando una enana blanca a 4000 años luz
- Descubierto en 2020 mediante microlente gravitacional, confirmado con el Observatorio Keck en 2023
- Escapó de la gigante roja cuando la órbita se alargó tras la pérdida de masa de la estrella
- Primer planeta rocoso conocido orbitando una enana blanca
Astrónomos descubrieron un planeta rocoso orbitando una enana blanca que podría ser similar a la Tierra, sugiriendo que nuestro planeta podría sobrevivir a la muerte del Sol en 6 mil millones de años.
Hace seis mil millones de años, el Sol morirá. No de golpe, sino lentamente, transformándose en una gigante roja que se hinchará hasta consumir los planetas interiores. Mercurio desaparecerá primero. Venus probablemente lo seguirá. Durante décadas, los astrónomos han asumido que la Tierra correría la misma suerte, incinerada en el fuego de una estrella moribunda. Pero un descubrimiento reciente sugiere que quizá nuestro planeta tenga una oportunidad de sobrevivir.
Un equipo internacional de astrónomos ha detectado un mundo rocoso del tamaño de la Tierra orbitando alrededor de una enana blanca, el remanente estelar que queda después de que una estrella como nuestro Sol agota su combustible. El hallazgo, publicado en la revista Nature Astronomy, ofrece la primera evidencia observacional de que un planeta rocoso puede escapar de la destrucción durante la fase de gigante roja de su estrella. El planeta se encuentra a unos cuatro mil años luz de distancia, en un sistema que parece ser un espejo del nuestro en un futuro lejano.
Keming Zhang, astrofísico de la Universidad de California en San Diego que dirigió la investigación, explica que el planeta fue descubierto inicialmente en 2020 mediante una técnica llamada microlente gravitacional, en la que la luz de una estrella distante se magnifica mil veces al pasar detrás de otra estrella. Fue un evento fugaz, un instante cósmico que permitió a los astrónomos vislumbrar un sistema que de otro modo permanecería invisible. El año pasado, Zhang y su equipo utilizaron el Observatorio Keck en Hawái para realizar observaciones adicionales que confirmaron que la estrella central era una enana blanca. Los datos les permitieron calcular que al menos dos objetos orbitaban alrededor de ella: una enana marrón, una estrella fallida ubicada a gran distancia, y un planeta de aproximadamente 1,9 veces la masa de la Tierra mucho más cercano a la estrella.
Lo más notable es lo que los modelos computacionales revelaron sobre la historia de este sistema. En algún momento del pasado, el planeta rocoso orbitaba en la zona habitable de su estrella, a la misma distancia relativa a la que la Tierra orbita alrededor del Sol. La estrella tenía una masa similar a la nuestra. Pero cuando agotó su combustible y comenzó su transformación en gigante roja, perdió una porción significativa de su masa. Esta pérdida de masa tuvo un efecto inesperado: la órbita del planeta se alargó, duplicándose en distancia. Ese cambio orbital fue lo que salvó al planeta. Mientras la estrella moribunda se expandía, el planeta ya estaba lo suficientemente lejos como para escapar de su abrazo destructivo. Cuando la estrella finalmente se colapsó en una enana blanca, el planeta continuó orbitando a su alrededor, un superviviente de un cataclismo cósmico.
Susan Mullally, astrónoma del Space Telescope Science Institute en Maryland, subraya la importancia del descubrimiento. Se han encontrado puñados de planetas gaseosos alrededor de enanas blancas, pero este es el primer planeta rocoso confirmado en tal órbita. "Sin duda, es la cosa más pequeña y rocosa que hemos encontrado en torno a una enana blanca", dice. Sin embargo, Stephen Kane, astrónomo de la Universidad de California en Riverside, advierte sobre complicaciones. La presencia de la enana marrón en el sistema sugiere que el entorno dinámico fue más complejo de lo que parece. Es posible que otros planetas hayan sido expulsados durante la evolución del sistema, y que lo que observamos sea simplemente lo que logró sobrevivir.
Zhang es cauteloso sobre las implicaciones para la Tierra. "No sabemos si la Tierra puede sobrevivir", dice. "Si lo hace, acabará en algún lugar como este sistema". El descubrimiento abre una ventana hacia un futuro posible, pero también plantea nuevas preguntas. ¿Cuántos sistemas como este existen? ¿Cuál es la probabilidad de que nuestro planeta específicamente logre escapar? La NASA tiene previsto lanzar el telescopio espacial Nancy Grace Roman no antes de 2027, un instrumento diseñado para detectar planetas mediante microlentes. Se espera que encuentre muchos más mundos alrededor de enanas blancas, algunos lo suficientemente cercanos para investigación adicional. Por ahora, el sistema descubierto por Zhang permanece como una posible bola de cristal de nuestro futuro distante, un destello fugaz de lo que podría ser.
Citações Notáveis
No sabemos si la Tierra puede sobrevivir. Si lo hace, acabará en algún lugar como este sistema.— Keming Zhang, astrofísico de la Universidad de California en San Diego
Sin duda, es la cosa más pequeña y rocosa que hemos encontrado en torno a una enana blanca.— Susan Mullally, astrónoma del Space Telescope Science Institute
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué importa tanto encontrar un planeta rocoso alrededor de una enana blanca?
Porque durante mucho tiempo hemos asumido que la Tierra simplemente desaparecería cuando el Sol muera. Este descubrimiento sugiere que hay un camino de supervivencia, aunque sea remoto.
Pero ese planeta está a cuatro mil años luz. ¿Cómo nos ayuda eso a entender nuestro propio futuro?
No nos ayuda directamente, pero es una prueba de concepto. Si un planeta rocoso puede escapar de una gigante roja en ese sistema, entonces la física dice que podría suceder aquí también. Es como encontrar un fósil que te muestra que algo es posible.
¿Qué fue lo que salvó al planeta en ese sistema?
La estrella perdió masa cuando se convirtió en gigante roja. Eso hizo que la órbita del planeta se alargara, alejándolo lo suficiente como para no ser consumido. Es casi accidental, una cuestión de timing cósmico.
¿Entonces la Tierra tendría que alejarse del Sol para sobrevivir?
Exactamente. Pero nadie sabe si nuestro sistema tiene los mecanismos dinámicos necesarios para que eso suceda. El equipo de Zhang es honesto al respecto: no saben si la Tierra puede sobrevivir.
¿Qué cambia cuando el telescopio Nancy Grace Roman se lance en 2027?
Podremos buscar muchos más sistemas como este. Cuantos más encontremos, mejor entenderemos cuán común es este escenario. Eso nos dirá si la supervivencia de la Tierra es probable o simplemente una posibilidad teórica.
¿Hay algo que preocupe a los científicos sobre este descubrimiento?
Sí. La presencia de una enana marrón en el sistema complica todo. Sugiere que hubo dinámicas más caóticas de lo que parece, que otros planetas podrían haber sido expulsados. Lo que vemos podría ser solo lo que sobrevivió por suerte.