En las profundidades del océano neozelandés, donde la oscuridad es casi absoluta, tres especies de tiburones han revelado un secreto que la ciencia tardó siglos en vislumbrar: producen su propia luz, y lo hacen de una manera que ningún vertebrado conocido había mostrado antes. El hallazgo, liderado por investigadores del Instituto de Investigación del Agua y la Atmósfera de Nueva Zelanda y publicado en 2021, no solo amplía el catálogo de lo vivo, sino que sugiere que la bioluminiscencia es un lenguaje estructural del mundo marino profundo, no un mero accidente evolutivo. En un planeta donde aú