Descubren en Roma la copia más antigua del Himno de Caedmon, primer poema en inglés antiguo

Quedaron sin palabras cuando lo vieron por primera vez
La reacción de los investigadores al descubrir el manuscrito del siglo IX en la biblioteca de Roma.
Mark

¿Por qué este manuscrito en particular pasó desapercibido durante tanto tiempo si estaba catalogado en la biblioteca?

Mimi

Porque nadie había mirado realmente. Magnanti llevaba años estudiando la Historia de Beda, pero este libro específico nunca había sido analizado a fondo por los académicos. Estaba allí, pero invisible.

Mark

¿Qué hace que esta copia sea diferente de las otras dos conocidas?

Mimi

Las otras dos tienen el poema añadido al margen o al final, como si fuera un apéndota. Esta copia lo integra dentro del texto principal de Beda, como si siempre hubiera pertenecido allí. Es una diferencia pequeña pero crucial para entender cómo se transmitía el poema.

Mark

El manuscrito cruzó el Atlántico al menos dos veces. ¿Cómo algo tan frágil sobrevive esos viajes?

Mimi

Por suerte y por la obsesión de coleccionistas. Pasó de manos en manos —de un anticuario inglés a un bibliófilo suizo a un librero de Nueva York— porque los hombres ricos querían poseerlo. Cada uno lo cuidó lo suficiente para que llegara al siguiente.

Mark

¿Qué nos dice sobre el inglés antiguo que este poema sea tan antiguo?

Mimi

Que ya era importante en el siglo IX, tres siglos antes de lo que creíamos. No era una lengua marginal. Los monjes lo copiaban, lo preservaban junto a textos latinos sagrados. Eso cambia nuestra comprensión de cuándo el inglés comenzó a importar.

Mark

¿Cómo descubrió Magnanti que el libro estaba en Roma?

Mimi

Lo vio en un catálogo. Envió un correo. La biblioteca confirmó que lo tenían. Luego esperó tres meses por las imágenes digitales. A veces el descubrimiento es tan simple como hacer la pregunta correcta a la persona correcta.

Mark

¿Qué significa que ahora esté digitalizado y disponible públicamente?

Mimi

Significa que otros investigadores pueden verlo sin viajar a Roma. Significa que alguien en cualquier parte del mundo puede estudiar el poema más antiguo en inglés. Y significa que probablemente hay otros manuscritos olvidados esperando ser encontrados de la misma manera.

  • Manuscrito del siglo IX hallado en la Biblioteca Nacional Central de Roma
  • Tres siglos más antiguo que el ejemplar anterior conocido (siglo XII)
  • Transcrito en la abadía benedictina de Nonantola, cerca de Módena, Italia
  • Comprado por el Ministerio de Cultura italiano en 1972 al librero H.P. Kraus
  • Poema de nueve versos compuesto en el siglo VII por Caedmon en Whitby, North Yorkshire

El manuscrito del siglo IX es tres siglos más antiguo que el ejemplar anterior conocido, revelando la importancia del inglés antiguo en el siglo IX. El texto fue transcrito en la abadía benedictina de Nonantola en Italia y atravesó múltiples continentes y colecciones privadas antes de llegar a Roma.

Investigadores del Trinity College de Dublín hallaron en una biblioteca romana un manuscrito del siglo IX con la copia más antigua del Himno de Caedmon, el poema más antiguo en inglés antiguo conservado, demostrando la circulación temprana del idioma en la Europa medieval.

En una pantalla de computadora en Dublín, investigadores del Trinity College contemplaban las páginas digitalizadas de un manuscrito medieval que habían rastreado hasta una biblioteca en Roma. Cuando encontraron lo que buscaban —el poema más antiguo conservado en inglés antiguo— quedaron sin palabras. Elisabetta Magnanti, investigadora visitante de la Facultad de Inglés, recordaría después ese momento con asombro: el Himno de Caedmon estaba allí, integrado en el cuerpo principal del texto latino, no garabateado en un margen como en otras copias conocidas.

El poema tiene raíces profundas en la historia inglesa. Según la tradición, Caedmon lo compuso en el siglo VII mientras trabajaba en la abadía de Whitby, en North Yorkshire. La leyenda cuenta que, avergonzado por no poder recitar versos durante un banquete, se retiró a dormir. Allí se le apareció una figura en sueños que le ordenó cantar sobre la creación. Caedmon obedeció, componiendo milagrosamente un himno de nueve versos que se convertiría en el primer poema documentado en inglés antiguo. Su historia fue preservada por san Beda el Venerable, un monje que escribió la Historia eclesiástica del pueblo inglés en latín, un texto que circuló ampliamente en la Edad Media con casi doscientos manuscritos conocidos.

El manuscrito descubierto en Roma data del siglo IX, lo que lo convierte en uno de los más antiguos que contiene el poema. Mark Faulkner, profesor adjunto de literatura medieval en el Trinity College, subraya la importancia del hallazgo: los dos ejemplares anteriores que se conocían incluían el poema como adiciones posteriores, escritas en márgenes o al final del texto. Esta copia romana, en cambio, integra el himno dentro de la Historia de Beda como parte de su estructura original. Faulkner señala que antes de este descubrimiento, el manuscrito más antiguo conocido databa de principios del siglo XII. Este es tres siglos anterior, demostrando que el inglés antiguo ya gozaba de importancia considerable a principios del siglo IX, mucho antes de lo que los estudiosos creían.

La trayectoria del manuscrito es casi tan notable como el poema mismo. Fue transcrito en el scriptorium de la abadía benedictina de Nonantola, cerca de la actual Módena en el norte de Italia, uno de los centros de copia más importantes de la Edad Media. Cuando la abadía decayó en el siglo XVII, su vasta colección fue trasladada a otra abadía en Roma, luego al Vaticano y finalmente a una pequeña iglesia. Durante estos movimientos, algunos textos se perdieron, pero a principios del siglo XIX reaparecieron en manos de coleccionistas internacionales. Esta copia de Beda pasó al renombrado anticuario inglés Thomas Phillipps, quien la vendió cuando enfrentó dificultades económicas. El bibliófilo suizo Martin Bodmer la adquirió, y de alguna manera llegó a Nueva York, donde fue parte de la colección del librero especializado en raros H.P. Kraus. El Ministerio de Cultura italiano, buscando recuperar los manuscritos perdidos de Nonantola, compró el libro a Kraus en 1972, y desde entonces ha permanecido en la Biblioteca Nacional Central de Roma, prácticamente desapercibido.

Magnanti había dedicado más de cuatro años al estudio de la Historia de Beda, elaborando un catálogo de sus copias existentes. Sabía que el libro figuraba en el catálogo de la biblioteca romana, así que estaba segura de que aún se encontraba allí. Se dio cuenta de que, debido a la compleja historia del manuscrito, ningún académico lo había analizado a fondo. Envió un correo electrónico a la biblioteca, que confirmó su presencia. Tres meses después, recibió imágenes digitales del manuscrito completo.

El poema en inglés antiguo ocupa apenas cinco líneas en una página del manuscrito. En su forma original, comienza con palabras como "Nupue sciulun herga hefunricaes" —una invocación a alabar al guardián del reino celestial. Traducido al español moderno, el himno celebra la creación: el poder del creador, la obra del padre de la gloria, el establecimiento del principio eterno, la creación de la tierra para los hombres y el cielo como techo. Es un acto de adoración cósmico capturado en versos que precedieron por siglos a la mayoría de la literatura inglesa conocida.

Valentina Longo, curadora de manuscritos medievales y modernos de la Biblioteca Nacional Central de Roma, explica que el descubrimiento abre nuevas perspectivas sobre la circulación del idioma inglés en la Europa medieval. La biblioteca ha digitalizado toda la colección de Nonantola, poniéndola a disposición del público a través de su sitio web. Andrea Cappa, jefe de manuscritos de la biblioteca, ve el hallazgo como un punto de partida. El descubrimiento de los expertos del Trinity College, dice, podría allanar el camino para innumerables descubrimientos más en muchos campos, a través de cooperación internacional como esta. En una era donde las colecciones raras se digitalizan y se abren al mundo, un poema de mil trescientos años puede finalmente revelar sus secretos.

Estábamos extremadamente sorprendidos. Nos quedamos sin palabras. No podíamos creerlo cuando lo vimos por primera vez
— Elisabetta Magnanti, investigadora visitante del Trinity College de Dublín
Este es de tres siglos antes que ese, y por lo tanto demuestra la importancia que ya se otorgaba a los ingleses a principios del siglo IX
— Mark Faulkner, profesor adjunto de literatura medieval en el Trinity College
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