En el silencio de los datos astronómicos, un científico de la NASA descubrió que la Luna había recibido, entre abril y mayo de 2024, el golpe más poderoso registrado recientemente en el Sistema Solar: un asteroide del tamaño de un edificio de varios pisos que dejó una cicatriz llamada McGetchin. El hallazgo, publicado en Science Advances, recuerda que mundos aparentemente quietos siguen siendo moldeados por fuerzas que operan en escalas de tiempo que desafían la experiencia humana. Lo que ocurre una vez cada 132 años fue capturado, casi por azar, por un astrónomo que simplemente comparaba imág