En las montañas de difícil acceso que rodean Pilcaniyeu, en la Patagonia argentina, el tiempo guardaba en silencio lo que los registros oficiales ignoraban: dos sitios arqueológicos con pinturas rupestres, herramientas de piedra y estructuras ancestrales que atestiguan una presencia humana anterior a la llegada europea. Un equipo de arqueólogos, especialistas en patrimonio y personal de Gendarmería Nacional acaba de dar el primer paso formal para que ese silencio comience a hablar. Lo que se abre ahora no es solo una investigación científica, sino una conversación pendiente entre el presente y