En un depósito olvidado de Wisconsin, el tiempo guardó silenciosamente 97 cartuchos de Super Mario Brothers/Duck Hunt fabricados en 1993, años después de que Nintendo creyera haber cerrado ese capítulo. Su hallazgo accidental no solo desafía la historia conocida de producción del juego, sino que plantea una pregunta más profunda sobre cuántos objetos cotidianos cargan, sin saberlo, el peso de lo irrepetible. Cinco de ellos recibieron una calificación perfecta nunca antes otorgada en la autenticación de cartuchos NES, convirtiendo lo que parecía basura electrónica en un Santo Grial del coleccio
Descubren 97 cartuchos raros de Super Mario/Duck Hunt de 1993 para subasta
Sacar algo así como un Santo Grial de la historia de Nintendo
¿Cómo es posible que 97 cartuchos de un juego descontinuado en 1991 aparezcan de repente fabricados en 1993?
Eso es exactamente lo que Ganos y Braun se preguntaban. La teoría más probable es que fueran reemplazos de garantía que Nintendo produjo para clientes que reportaron cartuchos defectuosos, o quizás parte de un acuerdo con una tienda minorista que nunca se concretó. Pero honestamente, nadie lo sabe con certeza.
¿Por qué un coleccionista volaría a California con 97 cartuchos en su equipaje de mano?
Porque Ganos supo de inmediato que tenía algo extraordinario en sus manos. Necesitaba que expertos verificaran su intuición. Pasó por la seguridad del aeropuerto sudando frío, imaginando cómo explicaría por qué llevaba 97 pequeñas placas de circuito en su bolsa. Pero sabía que el riesgo valía la pena.
¿Qué significa exactamente una calificación de 10 perfecto en un cartucho de videojuego?
Significa que el cartucho está en condición impecable: sin daños, sin desgaste, sin signos de uso. Pero lo verdaderamente histórico es que nunca antes en la historia de Professional Sports Authenticator se había otorgado un 10 perfecto a un cartucho NES. Cinco de estos 97 lo lograron. Es como encontrar cinco monedas de oro sin circular cuando se creía que todas habían sido gastadas.
¿Cuánto dinero estamos hablando aquí?
Es imposible saberlo. Ganos no puede comparar estos cartuchos con nada que haya visto antes. Podrían valer cientos de dólares, miles, o decenas de miles. Lo que sí sabemos es que los cartuchos de videojuegos ultrarraros con historias de producción únicas alcanzan entre seis y siete cifras. Pero estos son únicos incluso dentro de lo raro.
¿Por qué Ganos y Braun no subastan los cinco cartuchos perfectos?
Se quedan con dos de ellos. Braun y Ganos decidieron que solo tres de los cinco cartuchos con calificación de 10 irían a la subasta. Los otros dos, junto con varios cartuchos calificados en el rango de 9, los mantienen para sí. Es una decisión que refleja que para ellos esto no es solo un negocio, sino una conexión personal con la historia de Nintendo.
O Pulso
- Noventa y siete cartuchos considerados basura electrónica resultaron ser una variante de producción completamente desconocida, fabricada en 1993, dos años después de que Nintendo descontinuara oficialmente el paquete.
- Cinco cartuchos alcanzaron una puntuación perfecta de 10 en la escala de Professional Sports Authenticator, un hito sin precedentes en toda la historia de autenticación de videojuegos NES.
- El coleccionista Jason Ganos viajó a California con los 97 cartuchos en su equipaje de mano para someterlos a verificación experta, cargando una mezcla de ansiedad y la intuición de que algo histórico estaba por confirmarse.
- La subasta en línea organizada por Culture Auction de Golden Pop comienza el viernes y se extiende hasta el 9 de septiembre, aunque el valor final de estas piezas únicas es imposible de estimar con precisión.
- Ganos y el dueño de la tienda, Kevin Braun, conservarán dos de los cinco cartuchos perfectos y planean organizar una subasta benéfica adicional tras concluir la principal.
En un depósito olvidado de Wisconsin, el tiempo guardó silenciosamente 97 cartuchos de Super Mario Brothers/Duck Hunt fabricados en 1993, años después de que Nintendo creyera haber cerrado ese capítulo. Su hallazgo accidental no solo desafía la historia conocida de producción del juego, sino que plantea una pregunta más profunda sobre cuántos objetos cotidianos cargan, sin saberlo, el peso de lo irrepetible. Cinco de ellos recibieron una calificación perfecta nunca antes otorgada en la autenticación de cartuchos NES, convirtiendo lo que parecía basura electrónica en un Santo Grial del coleccionismo.
En una tienda de cultura pop en las afueras de Milwaukee, Kevin Braun guardaba sin saberlo un tesoro. Los 97 cartuchos de Super Mario Brothers/Duck Hunt habían llegado a sus manos de una familia que los consideraba simple basura electrónica, y permanecieron olvidados en un depósito hasta que Braun mencionó su existencia casi de pasada al coleccionista Jason Ganos, quien lleva más de una década al frente de Nintendo Wire.
Lo que Ganos encontró al examinarlos lo dejó sin palabras: los cartuchos no solo estaban en condición impecable, sino que representaban una variante de producción completamente nueva, con la fecha de fabricación más tardía jamás registrada para ese título: 1993, dos años después de que Nintendo descontinuara el paquete en 1991. La teoría más plausible apunta a que fueron producidos como reemplazos de garantía o para un acuerdo minorista que nunca se concretó, aunque ni Braun ni Ganos tienen certeza absoluta.
Ganos voló a California con los 97 cartuchos en su equipaje de mano para someterlos a autenticación profesional. El resultado fue histórico: cinco de ellos recibieron una puntuación perfecta de 10 en la escala de Professional Sports Authenticator, algo que nunca antes había ocurrido en la historia de los cartuchos NES. Ganos describió el momento como encontrar un Santo Grial.
La mayoría de los cartuchos saldrán a subasta en línea a partir del viernes, organizada por Culture Auction de Golden Pop, con cierre el 9 de septiembre. Solo tres de los cinco perfectos serán subastados; Ganos y Braun conservarán uno cada uno. El valor final es impredecible: piezas con historias de producción únicas pueden alcanzar entre seis y siete cifras, pero estas no tienen comparación posible.
Para Ganos, el significado trasciende lo económico. Super Mario Brothers/Duck Hunt fue el primer videojuego de su vida, y espera que quienes adquieran estas piezas preserven su estado impecable. Tras la subasta principal, ambos planean organizar una adicional con fines benéficos. Lo que comenzó como una caja olvidada ha abierto una ventana a un capítulo desconocido de la historia de Nintendo.
En una tienda de artículos de cultura pop en las afueras de Milwaukee, guardados en un depósito durante años, descansaban 97 cartuchos de Super Mario Brothers/Duck Hunt que nadie sabía que tenía valor. El dueño del local, Kevin Braun, propietario de One Stop Wonders en Waukesha, los había comprado a un cliente cuya familia los consideraba basura electrónica sin importancia. Cuando Braun pidió ayuda a Jason Ganos, un coleccionista de Nintendo reconocido en la comunidad, para vender algunos artículos de su tienda, mencionó de paso la caja olvidada. Ganos, quien ha dirigido Nintendo Wire —un servicio de noticias sobre anuncios y nostalgia de Nintendo— durante más de una década, sintió que algo especial estaba a punto de revelarse.
Lo que Ganos descubrió fue extraordinario. Los 97 cartuchos no solo estaban en condición impecable, sino que representaban una variante completamente nueva del juego y llevaban la fecha de producción más tardía jamás conocida: 1993, dos años después de que Nintendo descontinuara el paquete en 1991. Ni Braun ni Ganos están completamente seguros de por qué se fabricaron estas copias tan tarde. La teoría más probable es que fueran reemplazos de garantía o parte de un acuerdo con una cadena minorista que nunca se materializó. Lo cierto es que su existencia desafiaba toda lógica conocida sobre la historia de producción del juego.
La importancia del hallazgo se hizo evidente cuando Ganos voló a California con los 97 cartuchos en su equipaje de mano, pasando por la seguridad del aeropuerto con una mezcla de ansiedad y determinación. Necesitaba que expertos en videojuegos verificaran y calificaran cada cartucho. Lo que sucedió después fue histórico: cinco de los 97 cartuchos recibieron una puntuación perfecta de 10 en la escala de Professional Sports Authenticator para videojuegos. Nunca antes en la historia de la autenticación de cartuchos NES se había otorgado una calificación perfecta. Ganos describió el momento con una mezcla de incredulidad y reverencia, comparando el descubrimiento con "sacar algo así como un Santo Grial".
Ahora, la mayoría de estos cartuchos saldrán a la venta en una subasta en línea que comienza el viernes y se extiende hasta el 9 de septiembre, organizada por Culture Auction de Golden Pop. Solo tres de los cinco cartuchos con calificación perfecta serán subastados; Ganos y Braun se quedarán con sendas copias de 10 y con varios otros que recibieron calificaciones altas en el rango de 9. El valor final es imposible de predecir. Los cartuchos de videojuegos ultrarraros con historias de producción únicas pueden alcanzar entre seis y siete cifras en el mercado de coleccionistas, pero estos son incomparables. Podrían valer cientos, miles o decenas de miles de dólares. Lo que es seguro es que su estado perfecto, combinado con su rareza absoluta, los coloca en una categoría sin precedentes.
Para Ganos, el significado va más allá del dinero. Super Mario Brothers/Duck Hunt fue el primer videojuego que jugó en su vida, una parte enorme de su infancia. Espera que quien compre estos cartuchos los mantenga en su estado impecable, aunque técnicamente podrían jugarse. La perfección que los hace valiosos es también lo que los hace frágiles. Después de que termine esta subasta, Ganos y Braun planean organizar una subasta benéfica adicional. El descubrimiento accidental en un depósito polvoriento ha abierto una ventana a un capítulo olvidado de la historia de Nintendo, y el mundo de los coleccionistas apenas está comenzando a comprender lo que significa.
Citações Notáveis
Todavía no termino de creer que todo esto esté pasando. Simplemente pienso que es una especie de suerte que haya ocurrido.— Jason Ganos, coleccionista de Nintendo
Creo que los 10 van a tener una importancia histórica, primero porque forman parte de la infancia de muchísima gente, y segundo, porque nunca antes había habido un 10 en un cartucho de NES.— Jason Ganos