En el cruce entre la tecnología y el movimiento de mercancías, Descartes Systems Group, empresa canadiense de soluciones logísticas, adquirió Drivin Chile —y con ella, indirectamente, Drivin Perú— por treinta millones de dólares, cerrando la operación el 2 de julio de 2026. La compra no es solo una transacción financiera: es el reflejo de cómo la inteligencia artificial está redibujando las rutas del comercio en América Latina, donde la última milla se ha convertido en el campo de batalla más exigente del comercio electrónico. En un mundo que aprendió durante la pandemia cuán frágiles son las