En el Congreso español, una norma destinada a regular la transparencia del lobbying —aprobada con urgencia para no perder fondos europeos— se enfrenta a una derrota casi segura el próximo miércoles. Lo que comenzó como un intento de modernizar la democracia se convirtió en un campo de batalla inesperado: no solo la derecha parlamentaria rechaza el decreto, sino también los grandes sindicatos y la patronal, que ven en él una amenaza a su estatus constitucional. La caída de la norma dejaría en el aire millones de euros comprometidos y la situación de cientos de organizaciones que ya habían dado