En el corazón de Contramaestre, Santiago de Cuba, el Hospital Orlando Pantoja Tamayo exhibe en fotografías lo que las estadísticas apenas alcanzan a describir: un sistema de salud que ha llegado al límite de su capacidad de sostener la dignidad humana. Las imágenes de inodoros desbordados, pisos anegados y cartones como suelo improvisado en el área de urgencias no son una anomalía local, sino el rostro visible de una crisis estructural que ha consumido a treinta mil médicos y dejado sin medicamentos básicos a una nación entera. Cuando el espacio donde se atiende a los más vulnerables se convie
Denuncian condiciones sanitarias críticas en urgencias del hospital Pantoja Tamayo
Pacientes en estado crítico y embarazadas reciben atención en condiciones insalubres; mujeres embarazadas deben cargar cubos de agua por escaleras ante falta de suministro.