En el área de Filadelfia, una cadena de gasolineras que recibió elogios presidenciales por vender combustible muy por debajo del precio de mercado enfrenta ahora una demanda de 4 millones de dólares por facturas impagas a su proveedor. La historia de Freedom Fuel Network revela una tensión antigua: la promesa de precios imposibles suele esconder una deuda que alguien, tarde o temprano, debe pagar. Lo que parecía un modelo de generosidad comercial podría ser, en realidad, un modelo de crédito no revelado.