En el cruce entre la necesidad y la soberanía, Venezuela y Estados Unidos han sellado un acuerdo petrolero de 25 años que compromete 65 mil millones de barriles del subsuelo venezolano a cambio de ingresos proyectados en más de 200 mil millones de dólares. La vicepresidenta encargada Delcy Rodríguez salió a defender los términos ante una sociedad dividida, donde tanto la oposición como sectores del propio chavismo cuestionan no solo los detalles del pacto, sino quién tiene el derecho moral y legal de firmarlo. El petróleo, esa vieja promesa venezolana, vuelve a ser el espejo en que el país se