Después de ocho años de ausencia, Venezuela regresa al escenario de la Asamblea General de la ONU con Delcy Rodríguez como su voz ante el mundo, en un momento en que Nicolás Maduro permanece detenido a escasos kilómetros del mismo edificio donde su país busca recuperar su lugar en la comunidad internacional. El encuentro programado entre Rodríguez y Donald Trump —el primero entre ambos— sugiere que las relaciones entre Washington y Caracas podrían estar entrando en una fase distinta, cargada tanto de historia como de incertidumbre.