Lo que parecía el amanecer definitivo de las criptomonedas en los mercados tradicionales ha dado paso, apenas un año después, a una de las correcciones más severas del sector. Circle, Bullish y Gemini debutaron en Wall Street en 2025 montadas sobre una ola de optimismo político y especulativo, pero hoy cotizan con caídas de entre el 65% y el 87% desde sus máximos. La promesa de una nueva era para los activos digitales choca con realidades estructurales antiguas: márgenes insostenibles, competencia bancaria y la eterna ciclicidad de un mercado que sigue dependiendo del entusiasmo más que de la
Del furor al desplome: empresas cripto que debutaron en Wall Street se hunden en Bolsa
La euforia se convirtió en depresión: ninguna empresa se salva
¿Por qué estas empresas debutaron todas en el mismo momento, hace apenas un año?
Estaban esperando las condiciones perfectas. Coinbase había abierto el camino en 2021, pero después el sector entró en crisis con TerraLuna y FTX. Cuando Trump volvió a la Casa Blanca y bitcoin tocó máximos, parecía que el momento había llegado. Todas saltaron casi simultáneamente.
Circle subió un 168% el primer día. ¿Cómo cae un 73% en un año?
Porque ese primer día reflejaba especulación pura, no realidad empresarial. Una vez que los inversores miraron los números, vieron que el modelo de negocio no funciona. Los ingresos vienen de mantener reservas, no de transacciones reales. Eso no es sostenible.
Morgan Stanley redujo el precio objetivo de 106 a 38 dólares. ¿Eso es un error de análisis inicial?
No es un error, es que las cosas cambiaron rápido. Cuando debutó, parecía que la regulación sería favorable y que las stablecoins se usarían masivamente. Ahora ven que la adopción es lenta y que los márgenes serán muy bajos.
Gemini cayó un 87%. ¿Es porque los Winklevoss no saben dirigir una empresa?
No es eso. Es que Gemini es pequeña comparada con Coinbase y otros competidores. Cuando el volumen de trading cae un 55% en un trimestre, no importa quién dirija la empresa. El mercado se está contrayendo y los pequeños sufren más.
¿Entonces la culpa es de la rotación hacia IA?
Es parte de ello, pero no toda. La rotación hacia IA es real, pero también hay un problema estructural: estas empresas dependen de que la gente especule con criptos. Cuando eso se detiene, sus ingresos se desploman. Es un negocio cíclico en un mercado que ahora está en ciclo bajista.
¿Puede recuperarse esto?
Depende de si las stablecoins encuentran usos reales más allá de remesas y pagos. Pero eso requiere regulación clara, adopción masiva y márgenes que permitan rentabilidad. Hoy, ninguno de esos elementos está garantizado.
El Pulso
- Circle, Bullish y Gemini llegaron a Wall Street en 2025 con subidas de hasta el 168% en sus primeros días, alimentadas por el regreso de Trump y el bitcoin en máximos históricos.
- Un año después, ninguna ha escapado a caídas superiores al 65% desde sus picos, con Gemini desplomándose un 87% y Circle retrocediendo un 73%.
- Morgan Stanley recortó su precio objetivo para Circle de 106 a 38 dólares, advirtiendo que su modelo de negocio basado en reservas de stablecoins es estructuralmente frágil y difícil de reemplazar.
- La rotación masiva de capital especulativo hacia acciones de inteligencia artificial está creando una espiral descendente: cada salida presiona los precios cripto a la baja, lo que empuja a más inversores a abandonar el sector.
- Incluso Coinbase, pionera del sector en Wall Street desde 2021, acumula tres trimestres consecutivos de caída en ingresos y pérdidas superiores a las previstas.
Lo que parecía el amanecer definitivo de las criptomonedas en los mercados tradicionales ha dado paso, apenas un año después, a una de las correcciones más severas del sector. Circle, Bullish y Gemini debutaron en Wall Street en 2025 montadas sobre una ola de optimismo político y especulativo, pero hoy cotizan con caídas de entre el 65% y el 87% desde sus máximos. La promesa de una nueva era para los activos digitales choca con realidades estructurales antiguas: márgenes insostenibles, competencia bancaria y la eterna ciclicidad de un mercado que sigue dependiendo del entusiasmo más que de la utilidad.
Hace poco más de un año, con Donald Trump de regreso en la Casa Blanca y el bitcoin en máximos históricos, Circle, Bullish y Gemini se lanzaron a Wall Street en rápida sucesión. Circle debutó en junio de 2025 con una subida del 168% en su primer día; Bullish llegó en agosto con más del 140%; Gemini se sumó en septiembre. El sector cripto, que había sufrido el colapso de TerraLuna y la quiebra de FTX, parecía haber encontrado por fin su momento.
Un año después, la euforia se ha evaporado. Circle ha retrocedido un 73% desde su pico y cae más de un 10% en lo que va de año. Morgan Stanley redujo su precio objetivo de 106 a 38 dólares, señalando un problema estructural: el modelo de negocio depende de ingresos por reservas de stablecoins, una fuente insostenible. La transición hacia ingresos por transacciones implicará márgenes muy reducidos y más tiempo del que el mercado descuenta. El banco también recortó sus previsiones de activos en circulación un 33% para 2027 y un 44% para 2028, reconociendo que los usos de estas monedas más allá de remesas aún no han logrado adopción significativa.
Gemini ha sido el caso más extremo: sus acciones caen un 87% desde el máximo post-debut y un 58% en el año. Goldman Sachs redujo su precio objetivo un 15%, citando una base de clientes menor que la de sus competidores y una cuota de mercado en descenso. Los volúmenes de negociación al contado cayeron un 55% en su tercer trimestre fiscal, muy por encima del descenso del 20% que vivió el sector en conjunto. Bullish, por su parte, pierde un 67% desde máximos, con volúmenes que cayeron un 35% intertrimestral según Citi.
Incluso Coinbase, que abrió el camino en 2021, retrocede un 65% desde sus récords de 2025. Sus ingresos han caído durante tres trimestres consecutivos y las pérdidas superaron las expectativas, a pesar de sus esfuerzos por convertirse en un everything exchange. Detrás de todos estos números opera un fenómeno más amplio: la rotación hacia acciones de inteligencia artificial. Los especuladores abandonan el cripto en busca de ganancias en IA, lo que presiona los precios a la baja y empuja a más inversores a huir, profundizando el criptoinvierno en una espiral que ninguna de estas empresas ha logrado contener.
Hace poco más de un año, cuando Donald Trump regresaba a la Casa Blanca y el bitcoin alcanzaba máximos históricos, las empresas de criptomonedas vieron su oportunidad. Circle, Bullish y Gemini se lanzaron a Wall Street en rápida sucesión durante 2025, cabalgando una ola de optimismo político y especulativo que parecía irrefrenable. Circle debutó en junio con un salto del 168% en su primer día de cotización. Bullish llegó en agosto con una subida superior al 140%. Gemini se sumó en septiembre. El sector cripto, que había estado sumido en el invierno tras el colapso de TerraLuna y la quiebra de FTX, parecía finalmente haber encontrado su momento.
Un año después, esa euforia se ha evaporado. Ninguna de estas empresas se ha salvado de caídas superiores al 65% desde sus máximos. Circle, la más emblemática de todas, ha retrocedido un 73% desde su pico y cae más de un 10% en lo que va de año. Morgan Stanley, que en junio tenía un precio objetivo de 106 dólares para la compañía, lo redujo recientemente a 38 dólares. Los analistas del banco de inversión señalan un problema estructural: el modelo de negocio de Circle depende actualmente de los ingresos generados por las reservas de stablecoins, pero esa fuente de ganancias es insostenible. La transición hacia ingresos basados en transacciones, aunque podría ampliar el uso de estas monedas digitales, implicará márgenes muy reducidos y requerirá más tiempo e inversión de lo que el mercado descuenta hoy.
La regulación del mercado cripto aún no se ha aprobado, pero todo indica que las empresas podrán ofrecer recompensas por el uso de stablecoins y transacciones recurrentes, pero no simplemente por mantenerlas. Morgan Stanley también redujo sus previsiones sobre la cantidad de activos en circulación en aproximadamente un 33% para 2027 y un 44% para 2028, reconociendo que los usos de estas monedas más allá de remesas y pagos con tarjetas vinculadas aún no han logrado adopción significativa. La competencia que se cierne es real: fondos de mercado monetario tokenizados y depósitos tokenizados, con los que los bancos ya están experimentando, amenazan con capturar el mismo mercado.
Gemini Space Station, el exchange de los hermanos Winklevoss, ha sido golpeado particularmente duro. Sus acciones caen un 87% desde el máximo alcanzado poco después de su debut en septiembre de 2025, y un 58% en lo que va de año. Goldman Sachs redujo su precio objetivo un 15%, reconociendo que la empresa enfrenta un camino complicado para alcanzar la escala necesaria, lograr rentabilidad y ganar cuota de mercado. La plataforma tiene una base de clientes significativamente menor que la de sus competidores, y su cuota de mercado ha seguido disminuyendo recientemente. El problema es evidente en los números: los volúmenes de negociación al contado de criptomonedas en Gemini cayeron aproximadamente un 55% en su tercer trimestre fiscal respecto al trimestre anterior, muy por encima del descenso del 20% que experimentó el sector en conjunto.
Bullish, que debutó con un entusiasmo similar, se deja un 67% desde sus máximos y un 35% en el año. Los analistas de Citi redujeron su precio objetivo un 10%, citando un volumen de negociación que disminuyó un 35% intertrimestral y un rendimiento inferior al del mercado general, indicios claros de pérdida de cuota de mercado. Incluso Coinbase, la empresa que abrió el camino en abril de 2021 llevando los activos digitales a Wall Street, retrocede un 65% desde sus récords de 2025 y un 34% en el año. A pesar de sus esfuerzos por diversificar hacia un everything exchange donde los inversores puedan acceder a criptos, acciones y derivados, el negocio sigue siendo profundamente cíclico. Sus ingresos han caído durante tres trimestres consecutivos y las pérdidas superaron las expectativas.
Detrás de estos números hay un fenómeno más amplio que los analistas están documentando: la rotación de inversiones hacia acciones de inteligencia artificial. Javier Cabrera, analista de mercados, describe un ciclo que se retroalimenta a sí mismo. Los especuladores abandonan el mercado cripto en busca de ganancias en IA, lo que presiona los precios de las criptomonedas a la baja. Esas caídas, a su vez, empujan a más especuladores a huir del criptoinvierno, profundizando aún más el desplome. Lo que comenzó como una rotación de carteras se ha convertido en una espiral descendente que ninguna de estas empresas ha logrado contener, a pesar del apoyo político y las promesas de una era boyante para los activos digitales.
Citas Notables
El modelo de negocio tendrá que evolucionar desde ingresos por reservas hacia ingresos basados en transacciones, aunque eso implicará márgenes muy reducidos— Analistas de Morgan Stanley
Ha sido un movimiento que se ha retroalimentado: salida de especuladores del mercado cripto en busca de IA ha empujado el precio de las criptos a la baja, profundizando el criptoinvierno— Javier Cabrera, analista de mercados