Hay vidas que la música eleva y que el azar —o la coacción— precipita al abismo. Ángel Francisco López, conocido como Professor Angel Dust, fue durante los noventa una figura central de la noche barcelonesa, pinchando en salas como Apolo, Moog y Razzmatazz. En 2008, atrapado en Panamá por una trama que no eligió, fue detenido con cocaína en el aeropuerto y condenado a seis años y medio de prisión, lejos de su hija de dieciocho meses. Ahora, desde el otro lado de ese tiempo perdido, ha escrito un libro para contar lo que significa caer al fondo y encontrar, incluso allí, una forma de seguir sie
Del DJ de la noche barcelonesa a cinco años en una cárcel panameña: la historia de Professor Angel Dust
López y su pareja fueron separados de su hija de 18 meses durante cinco años de encarcelamiento; ambos padres fallecieron durante su cautiverio.