La salud de todo el planeta depende de todo el planeta
El 60% de enfermedades infecciosas y el 75% de las emergentes provienen de animales; en España los ingresos hospitalarios por zoonosis se triplicaron en 15 años. El cambio climático desplaza vectores hacia el norte, permitiendo enfermedades como dengue y virus del Nilo en España; para 2050 la fiebre amarilla podría ser endémica.
- El 60% de enfermedades infecciosas y el 75% de emergentes provienen de animales
- En España, ingresos hospitalarios por zoonosis se triplicaron en 15 años
- Se sacrificaron 2,5 millones de aves por brotes de H5N1 en 2025
- Para 2050, la fiebre amarilla podría ser endémica en España según expertos
- El H5N1 ya ha saltado al cerdo, que posee receptores tanto aviares como humanos
Las enfermedades zoonóticas, transmitidas de animales a humanos, representan el 60% de infecciones conocidas y el 75% de emergentes. Expertos advierten que el cambio climático y la invasión de ecosistemas aceleran estos saltos virales, requiriendo un enfoque integrado 'One Health'.
Un crucero llamado Hondius se convirtió recientemente en el catalizador de una conversación incómoda que los expertos en salud pública llevan años intentando que el mundo escuche: los virus no respetan las fronteras entre especies, y cada vez saltan con mayor facilidad de los animales a los humanos. Lo que muchos perciben como una sorpresa alarmante, sin embargo, es apenas el síntoma visible de una realidad que ya está transformando los hospitales españoles. En los últimos quince años, los ingresos por enfermedades zoonóticas—aquellas transmitidas por virus, bacterias, parásitos u hongos procedentes del reino animal—se han triplicado en el país. A nivel global, estas dolencias matan a millones de personas cada año.
Los números revelan la magnitud del desafío. El 60 por ciento de todas las enfermedades infecciosas conocidas tienen origen animal, y cuando se trata de patógenos emergentes, esa proporción sube al 75 por ciento. Los murciélagos portan el ébola. Las aves transmiten la gripe aviar. Las garrapatas propagan la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Estos no son casos aislados sino una pauta que se repite, y los especialistas insisten en que vendrán más. La conexión global y el cambio climático han acelerado dramáticamente el salto de patógenos animales hacia poblaciones humanas, exponiéndonos a virus que conocemos pero que resultan letales cuando encuentran nuevos hospedadores.
Bruno González-Zorn, microbiólogo de la Universidad Complutense de Madrid reconocido por su trabajo pionero en resistencia antimicrobiana, sostiene que la solución requiere abandonar la mentalidad hospitalocéntrica. El enfoque llamado 'One Health'—que nació de la colaboración entre médicos y veterinarios y hoy incluye a ingenieros, sociólogos, economistas y comunicadores—propone que la salud humana no puede protegerse mirando solo al ser humano. Hay que cuidar con igual rigor la salud del medio ambiente y la de los animales. "Tenemos que salir del hospital e ir al origen de esas enfermedades", dice González-Zorn. El origen está en los ecosistemas que hemos descuidado sistemáticamente. A medida que la población crece, invadimos territorios que antes permanecían vírgenes, lugares donde virus, bacterias y hongos han existido durante milenios sin contacto humano. El cambio climático intensifica este problema desplazando mosquitos y garrapatas hacia el norte, permitiendo que enfermedades como el dengue y el virus del Nilo aparezcan en España—algo impensable hace veinte años. González-Zorn hace una predicción inquietante: para 2050, la fiebre amarilla podría ser endémica en el país debido a la colonización de mosquitos procedentes de África. Mientras tanto, el permafrost en el norte se deshiela progresivamente, liberando virus y bacterias dormidos durante siglos.
Luis Franco Serrano, inmunólogo de la Universitat Oberta de Catalunya, amplía esta perspectiva. "La salud de todo el planeta depende de todo el planeta", afirma. Cada vez hay menos hábitat para los animales y más para los humanos, lo que genera una coincidencia cada vez más estrecha entre ambos mundos. Esa proximidad forzada estresa a algunas especies, convirtiéndolas en bombas biológicas donde virus latentes rebrotan y saltan al ser humano. Franco Serrano aclara un detalle crucial: no es el virus el que nos mata directamente, sino nuestra propia respuesta inmunológica exagerada. Los murciélagos merecen especial atención como reservorios del ébola. Son mamíferos genéticamente cercanos a nosotros, pero poseen un sistema inmune que tolera una carga viral extraordinaria sin inflamarse, permitiéndoles portar patógenos que para los humanos resultan fatales.
Pero si hay un patógeno que mantiene despiertos a los expertos, ese es el H5N1, el virus de la gripe aviar. Durante 2025 y principios de 2026, España enfrentó una crisis significativa. Se detectaron al menos quince focos en explotaciones avícolas, lo que llevó al sacrificio de más de 2,5 millones de aves, principalmente gallinas ponedoras. Los precios del huevo se dispararon más del 30 por ciento. Franco Serrano sostiene que el potencial pandémico del H5N1 supera al de otros patógenos sospechosos. El virus vive normalmente en aves, pero ha mostrado una mortalidad muy alta en los mamíferos que ahora infecta. Ese pequeño salto sugiere que podría llegar a contagiar al ser humano. De hecho, ya ha saltado al cerdo, y eso preocupa enormemente. El cerdo presenta dos tipos de receptores: el alfa-2,3 de las aves y el alfa-2,6 de los humanos. Funciona como una coctelera donde ambos virus pueden mezclarse y generar una variante altamente contagiosa y mortal para nosotros.
A pesar de estos riesgos, González-Zorn se muestra más optimista que sus colegas. El concepto 'One Health' ha llegado al G7, y en 2022 se firmó un acuerdo histórico entre la Organización Mundial de la Salud, la FAO, la Organización Mundial de Sanidad Animal y el programa de Medio Ambiente de la ONU para abordar la salud global bajo esta perspectiva integrada. Sin embargo, González-Zorn advierte sobre una amenaza que genera menos pánico social pero que considera más inmediata: la resistencia a los antibióticos. "Esa es la pandemia actual", sostiene. Las bacterias resistentes fluyen constantemente entre humanos, animales y el entorno debido al uso excesivo de fármacos en los tres sectores. Cada año surgen cinco enfermedades humanas nuevas; tres de ellas provienen de los animales. La amenaza de los microorganismos resistentes ya forma parte de nuestra vida cotidiana, una realidad que hemos aprendido a normalizar mientras buscamos desesperadamente nuevas estrategias para contenerla.
Notable Quotes
Tenemos que salir del hospital e ir al origen de esas enfermedades— Bruno González-Zorn, microbiólogo de la Universidad Complutense de Madrid
Esa es la pandemia actual— Bruno González-Zorn, refiriéndose a la resistencia antimicrobiana
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué el caso del Hondius se convirtió en un punto de inflexión si estos saltos de virus ya ocurrían?
Porque visibilizó algo que los expertos llevan años diciendo en voz baja. No es que el Hondius sea único; es que fue el espejo que obligó al público a mirar.
Mencionas que el 75 por ciento de enfermedades emergentes vienen de animales. ¿Significa eso que deberíamos tener miedo de todos los animales?
No es miedo lo que necesitamos, sino comprensión. Los murciélagos no son enemigos; son víctimas de nuestra invasión de sus territorios. El miedo nos paraliza. La comprensión nos permite actuar.
El enfoque 'One Health' suena lógico, pero ¿cómo se traduce eso en la práctica real de un hospital o una granja?
Significa que un veterinario y un médico deben hablar el mismo idioma sobre resistencia antimicrobiana. Significa que antes de construir una ciudad, alguien pregunta qué ecosistemas estamos destruyendo. Es coordinación donde antes había silos.
¿Por qué el H5N1 preocupa más que el COVID si el COVID ya fue pandemia?
Porque el COVID ya pasó. El H5N1 aún está aquí, mutando, saltando a mamíferos. Y el cerdo es la coctelera perfecta donde podría volverse devastador. Es la amenaza que no hemos vivido aún.
González-Zorn dice que la resistencia antimicrobiana es la pandemia actual. ¿Cómo puede ser pandemia algo que no vemos?
Porque mata silenciosamente. Una infección que antes se curaba con antibióticos ahora no responde. Es invisible hasta que te golpea. Y sucede en hospitales, granjas, clínicas veterinarias, todo al mismo tiempo.