Desde junio se estudian cientos de muertes de ballenatos en playas de Puerto Madryn, con una mortalidad particularmente elevada esta temporada. Los veterinarios sospechan de un brote de erisipela, bacteria marina que afecta la piel de cetáceos, aunque no descartan completamente intervención humana.
Decenas de crías de ballenas francas muertas en Puerto Madryn preocupan a científicos
Esta temporada la mortalidad ha sido bastante alta
¿Por qué es tan preocupante encontrar decenas de crías muertas si la muerte de ballenatos es algo que ocurre cada año?
Porque la escala es diferente. Coscarella mismo lo dice: la mortalidad "ha sido bastante alta" esta temporada. No es que mueran crías; es que mueren muchas más de lo normal.
Pero el artículo no da números absolutos de mortalidad. Dice "decenas" en el titular, pero ¿cuántas exactamente? ¿Es el 10% de las crías, el 50%? Sin eso, es difícil calibrar la gravedad.
Tienes razón. Lo que sí sabemos es que en 2025 nacieron más de 800 crías y en 2026 solo se registraron 400. Eso es un cambio dramático.
¿Y la erisipela es definitivamente la causa?
No. Es una sospecha. Coscarella dice que "se sospecha" y que "esa hipótesis tiene que confirmarse". Los indicios apuntan hacia causas naturales, pero no descartan intervención humana.
Lo importante es que están investigando. El gobierno provincial está coordinado con los científicos, recolectando muestras. Es un proceso.
¿Qué tan grave es esto para el futuro de las ballenas francas en la región?
Coscarella dice que no representa un peligro a mediano plazo. Estas ballenas viven décadas. Una temporada difícil no las extingue.
Pero eso es especulación también. Dice que "no significa un peligro", pero admite que necesitan esperar a que termine la temporada para "comprender el fenómeno". Hay mucho que aún no saben.
O Pulso
- Desde junio se estudian cientos de muertes de ballenatos en Puerto Madryn, Chubut
- Censo 2025: 2.110 animales adultos, más de 800 crías nacidas; 2026: 1.375 ejemplares, alrededor de 400 crías
- Se sospecha de un brote de erisipela bacteriana como causa principal
- Puerto Madryn alberga la mayor agrupación reproductiva de ballenas francas australes del Atlántico sudoccidental
Desde junio se estudian cientos de muertes de ballenatos en playas de Puerto Madryn, con una mortalidad particularmente elevada esta temporada. Los veterinarios sospechan de un brote de erisipela, bacteria marina que afecta la piel de cetáceos, aunque no descartan completamente intervención humana.
Decenas de crías de ballenas francas muertas fueron halladas en Puerto Madryn, Chubut. Los científicos investigan un posible brote de erisipela bacteriana como causa de esta mortandad inusualmente alta.
En las playas de Puerto Madryn, durante las últimas semanas, han aparecido decenas de crías de ballenas francas muertas. El hallazgo ha encendido las alarmas entre los científicos que monitorean la población más grande de esta especie en el Atlántico sudoccidental. Desde junio pasado, investigadores han estado estudiando lo que describen como una mortandad inusualmente elevada de ballenatos en las costas cercanas a la ciudad chubutense.
Mariano Coscarella, investigador del Laboratorio de Mamíferos Marinos del Conicet en Puerto Madryn, reconoce que la muerte de crías es algo que ocurre naturalmente cada temporada. Pero este año es diferente. "Particularmente esta temporada la mortalidad ha sido bastante alta", señaló al diario Página 12. Los veterinarios que examinan los cadáveres sospechan de un brote de erisipela, una enfermedad bacteriana que habita típicamente en la piel de los cetáceos y puede propagarse entre los animales jóvenes y vulnerables.
La hipótesis del brote bacteriano aún requiere confirmación definitiva. Aunque los indicios apuntan hacia causas naturales, Coscarella fue cuidadoso al señalar que no pueden descartar completamente la posibilidad de que haya intervenido la acción humana. El gobierno provincial de Chubut informó que está trabajando en coordinación con la comunidad científica para recopilar muestras y analizar los ejemplares hallados. En un comunicado, las autoridades describieron la bacteria sospechosa como "común en el mar" que puede causar "afección sistémica en ballenatos", sin encontrar evidencias que sugieran factores de origen humano.
Puerto Madryn es hogar de la agrupación reproductiva más grande de ballenas francas australes en toda la región. Los números revelan la magnitud del cambio. En el censo de 2025, se contabilizaron 2.110 animales adultos con más de 800 crías nacidas en la zona. El relevamiento de 2026 mostró una cifra considerablemente menor: 1.375 ejemplares, entre los que se observaron alrededor de 400 crías. La caída en el número de nacimientos registrados es notable.
Coscarella ofrece una perspectiva que busca equilibrar la preocupación inmediata con la realidad biológica de la especie. "Este tipo de eventos de mortalidad aguda, en general cuando afecta a la fracción de recién nacidos en animales que tienen una longevidad tan grande como la ballena franca, no significa un peligro para la población a mediano plazo", explicó. Las ballenas francas viven décadas, y una temporada difícil, aunque dolorosa de presenciar, no necesariamente amenaza la viabilidad de toda la población.
Sin embargo, la incertidumbre persiste. Para entender completamente qué está sucediendo y poder proyectar cómo evolucionará la población en los próximos años, los científicos tendrán que esperar a que termine la temporada de reproducción. Solo entonces podrán analizar el panorama completo: cuántas crías murieron en total, cuál fue la tasa de mortalidad comparada con años anteriores, y si el brote bacteriano se contiene o continúa propagándose. Mientras tanto, Puerto Madryn sigue siendo el escenario de una investigación que podría revelar mucho sobre la salud de una de las poblaciones de ballenas más importantes del hemisferio sur.
Citações Notáveis
Particularmente esta temporada la mortalidad ha sido bastante alta— Mariano Coscarella, investigador del Laboratorio de Mamíferos Marinos del Conicet
Este tipo de eventos de mortalidad aguda no significa un peligro para la población a mediano plazo— Mariano Coscarella