América Latina migra a chatbots para noticias, pero desconfía de la información

Confían menos que nunca en la información que reciben
Mientras los latinoamericanos adoptan nuevas plataformas digitales, la confianza en las noticias ha caído a su nivel más bajo registrado.

En América Latina, millones de personas han trasladado su mirada informativa hacia pantallas y algoritmos, pero lo han hecho cargando una desconfianza profunda que ninguna plataforma ha logrado disipar. Un estudio del Instituto Reuters de Oxford revela que la región ostenta el nivel de confianza en noticias más bajo del mundo, apenas el 31%, mientras el uso de inteligencia artificial para informarse crece silenciosamente. Es la paradoja de una sociedad que busca más información que nunca, pero que cada vez cree menos en lo que encuentra.

  • El 10% de los latinoamericanos ya usa chatbots de IA para informarse, un salto que duplicó su penetración en apenas un año, señalando una reconfiguración acelerada del ecosistema noticioso.
  • Con solo el 31% de confianza en las noticias —la cifra más baja del planeta—, la región enfrenta una crisis de credibilidad que ningún formato digital ha logrado revertir.
  • El 45% de los usuarios evita activamente las noticias, una evasión masiva que revela no indiferencia, sino agotamiento y sospecha ante la información disponible.
  • Solo el 13% paga por contenido periodístico digital, dejando a los medios tradicionales atrapados entre audiencias que consumen pero no financian.
  • Facebook, WhatsApp, YouTube, Instagram y TikTok compiten simultáneamente como puertas de entrada a la información, fragmentando la atención sin que ninguna plataforma logre consolidar autoridad ni confianza.

En América Latina, la manera en que la gente se informa está cambiando con rapidez, pero la transformación trae consigo una paradoja incómoda: mientras más personas adoptan plataformas digitales e inteligencia artificial para acceder a noticias, menos confían en lo que leen.

Un estudio del Instituto Reuters de la Universidad de Oxford, que encuestó a más de 12.000 personas en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú, revela que ocho de cada diez usuarios ya se informan en línea. Las redes sociales alcanzan a seis de cada diez, la televisión al 46% y los diarios impresos han quedado rezagados con apenas un 15%. Los chatbots de inteligencia artificial, por su parte, ya capturan la atención del 10% de los usuarios, cuatro puntos más que el año anterior.

Esta migración ocurre sobre un suelo de desconfianza generalizada. Solo el 31% de los encuestados confía en las noticias la mayor parte del tiempo, la cifra más baja del mundo, muy por debajo del 54% que registra África o el 36% de Europa. Argentina y Colombia cierran la lista regional con 26% y 25% respectivamente. Como consecuencia directa, el 45% de los usuarios admite evitar las noticias con frecuencia, prefiriendo no exponerse a información que perciben como dudosa o sesgada.

Esa desconfianza también se traduce en resistencia a pagar: apenas el 13% de los latinoamericanos tiene una suscripción a contenido periodístico digital, frente al 29% en Europa del norte. Esta brecha amenaza directamente los modelos de negocio de los medios tradicionales, que dependen cada vez más de ingresos por suscripción para sobrevivir.

Lo que emerge es una región que consume información sin convicción, navegando entre múltiples plataformas —Facebook, WhatsApp, YouTube, Instagram y TikTok— sin que ninguna logre consolidar credibilidad. La pregunta que queda abierta es si los medios y las plataformas podrán reconstruir la confianza perdida, o si la brecha entre acceso y credibilidad seguirá ensanchándose.

En América Latina, la forma en que la gente se entera de lo que sucede en el mundo está cambiando con rapidez. Cada vez más personas recurren a chatbots de inteligencia artificial como ChatGPT y Claude para buscar noticias, abandonando gradualmente los diarios impresos y, en menor medida, la televisión. Pero hay una paradoja incómoda en el corazón de esta transformación: mientras los latinoamericanos abrazan estas nuevas plataformas digitales, confían menos que nunca en la información que reciben a través de ellas.

Un estudio del Instituto Reuters de la Universidad de Oxford, que encuestó a más de 12.000 personas en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú entre enero y febrero de este año, pinta un retrato claro de esta transición. El panorama del consumo de noticias en la región muestra que ocho de cada diez usuarios se informan en línea. Las redes sociales llegan a seis de cada diez. La televisión aún mantiene una presencia significativa, alcanzando al 46% de la población. Los diarios impresos, en cambio, han quedado rezagados: apenas 15% de los encuestados los consulta. Y luego están los chatbots de inteligencia artificial, que ya han capturado la atención del 10% de los usuarios, un salto de cuatro puntos porcentuales respecto al año anterior, cuando solo el 6% los utilizaba para informarse.

Esta migración hacia plataformas digitales e inteligencia artificial ocurre en un contexto de desconfianza generalizada. Solo el 31% de los encuestados en América Latina confía en las noticias la mayor parte del tiempo, una cifra que ha caído desde el 36% registrado hace un año. Es la más baja del mundo. En comparación, África registra un 54% de confianza, Asia y Oceanía un 38%, y Europa un 36%. Dentro de la región, Brasil lidera con un 36% de confianza, mientras que Argentina y Colombia cierran la lista con 26% y 25% respectivamente. Esta erosión de la confianza tiene consecuencias visibles: el 45% de los usuarios admite que evita las noticias frecuentemente o a veces, prefiriendo no exponerse a información que percibe como dudosa o sesgada.

La desconfianza también se refleja en los hábitos de pago. En promedio, solo el 13% de los usuarios en América Latina paga por acceso a noticias en internet. En Argentina y Chile, esa cifra desciende al 10%, mientras que en Colombia y México alcanza el 15%. Es un contraste marcado con Europa del norte, donde el 29% de los usuarios tiene una suscripción a contenido periodístico. Esta resistencia a pagar por información amenaza directamente los modelos de negocio de los medios tradicionales, que dependen cada vez más de ingresos por suscripción digital para compensar la caída de publicidad.

Las plataformas de redes sociales siguen siendo el principal punto de acceso a noticias en línea, aunque ninguna domina de manera absoluta. Facebook es utilizada por el 48% de los encuestados para obtener información, seguida por WhatsApp con el 39%. YouTube e Instagram alcanzan el 36% y 34% respectivamente, mientras que TikTok, la plataforma más joven, ya es consultada por el 28% de los usuarios para mantenerse informado. Estas cifras revelan una fragmentación del ecosistema de noticias: no existe una única puerta de entrada, sino múltiples canales que compiten por la atención de audiencias cada vez más escépticas y selectivas.

Lo que emerge de estos datos es una región en transición incómoda. Los latinoamericanos están adoptando nuevas tecnologías y plataformas para acceder a información, pero lo hacen sin convicción, sin confianza, y sin disposición a invertir dinero en ello. Es un consumo de noticias que se siente obligatorio más que voluntario, una búsqueda de información que coexiste con la sospecha de que esa información podría no ser confiable. En los próximos meses, la pregunta central será si los medios y las plataformas pueden reconstruir esa confianza perdida, o si esta brecha entre acceso y credibilidad seguirá ampliándose.

Los niveles de confianza en la información bajaron en todos los países de América Latina desde 2025
— Instituto Reuters de la Universidad de Oxford
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué crees que la gente migra hacia chatbots de IA si desconfía de las noticias?

Model

No es que confíen en los chatbots específicamente. Es que los chatbots ofrecen algo que las redes sociales y los medios tradicionales no ofrecen: la ilusión de control. Puedes hacer una pregunta directa y obtener una respuesta sin algoritmos invisibles decidiendo qué ves.

Inventor

Pero los chatbots también tienen sesgos, ¿no?

Model

Claro que sí. Pero el usuario no lo ve de la misma manera. Siente que está teniendo una conversación, no que está siendo manipulado por un algoritmo. Es una diferencia psicológica importante.

Inventor

¿Qué explica que Argentina y Colombia tengan los niveles más bajos de confianza?

Model

Eso requeriría más investigación, pero probablemente tiene que ver con la polarización política, la desinformación deliberada, y la experiencia histórica con medios controlados o sesgados. Cuando la gente ha visto que los medios mienten, deja de creer en cualquier medio.

Inventor

¿Es sostenible un modelo de noticias donde casi nadie paga?

Model

No. Los medios necesitan dinero para pagar periodistas, investigadores, fact-checkers. Si solo el 13% paga, el resto del ecosistema colapsa. O los medios encuentran nuevas fuentes de ingresos, o desaparecen.

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