En las democracias, el momento de la posesión presidencial es más que un acto protocolar: es el umbral entre lo que fue y lo que será. Abelardo de la Espriella se acerca a ese umbral con los preparativos en marcha, el Senado como aliado y el Cauca como escenario inédito para una ceremonia que, el 7 de agosto, convertirá la promesa electoral en responsabilidad de Estado. La transición avanza en sus múltiples dimensiones —gabinete, protocolo, herencia institucional— recordándonos que gobernar comienza antes de asumir.