En el umbral de su mandato, Abelardo de la Espriella eligió Cali —ciudad marcada por décadas de conflicto— para pronunciar las primeras palabras de su presidencia sobre justicia y memoria. Sin decretar aboliciones, pero con firmeza moral, el nuevo presidente colombiano anunció que revisará la Jurisdicción Especial para la Paz, argumentando que una nación que ha sufrido tanto no puede confundir reconciliación con impunidad. Su discurso inaugura un debate que Colombia lleva años aplazando: si la paz construida sobre acuerdos puede coexistir con la justicia que exigen cientos de miles de víctimas
De la Espriella promete revisar la JEP respetando el orden jurídico en su posesión
El discurso referencia a cientos de miles de compatriotas que han padecido violencia y terrorismo durante décadas en Colombia.