A nueve días de asumir la presidencia de Colombia, Abelardo de la Espriella llamó a Donald Trump no para presentarse, sino para pedir alivio: la suspensión de los aranceles estadounidenses sobre productos colombianos, en medio de un terremoto de magnitud 7,4 que ha dejado 289 muertos, casi cien mil viviendas dañadas y una economía ya frágil al borde del colapso. La petición revela cómo las catástrofes naturales reconfiguran la diplomacia, convirtiendo el comercio en un instrumento de supervivencia nacional. Trump, quien apoyó abiertamente a De la Espriella durante su campaña, aún no ha respond
De la Espriella pide a Trump suspender aranceles mientras cifra de muertos por sismo llega a 289
La alianza entre Colombia y Estados Unidos es un imperativo para la reconstrucción
¿Por qué De la Espriella decidió hacer esta solicitud precisamente ahora, en una llamada con Trump?
Porque el momento es crítico. Asumió hace nueve días heredando una economía ya frágil. El terremoto no solo mató a casi 300 personas, sino que destruyó decenas de miles de casas y dañó infraestructura vital. Necesita recursos rápido, y los aranceles son un obstáculo directo para que el comercio fluya.
¿Hay alguna razón por la que Trump podría estar inclinado a acceder?
Trump apoyó públicamente a De la Espriella durante la campaña. Además, De la Espriella está ofreciendo algo: una alianza estratégica más cercana en seguridad. Para Trump, eso puede valer más que mantener los aranceles.
¿Qué tan grave es realmente el daño del sismo?
Es el más grave que Colombia ha experimentado en este siglo. Afectó 15 de 32 departamentos. Casi 300 muertos, casi 4.000 heridos, 143 desaparecidos. Más de 95.000 casas dañadas o destruidas. Cinco aeropuertos fuera de servicio. No es un desastre localizado; es nacional.
¿Por qué los números de muertos bajaron de 294 a 289?
Porque están verificando. Los primeros reportes eran verbales, caóticos. Ahora están cruzando esa información con registros oficiales de la Fiscalía y Medicina Legal para evitar contar a la misma persona dos veces. Es un proceso lento pero necesario.
¿Qué pasa si Trump dice que no a los aranceles?
Entonces De la Espriella tendrá que buscar otras fuentes de financiamiento para la reconstrucción. Probablemente organismos internacionales, créditos, donaciones. Será más lento y más caro. La alianza con Estados Unidos era su mejor opción.
Der Puls
- El terremoto más devastador de Colombia en lo que va del siglo golpeó 15 de sus 32 departamentos, destruyendo 14.000 viviendas por completo y dejando a cientos de miles en situación crítica.
- Un presidente con apenas nueve días en el cargo enfrenta simultáneamente una crisis económica heredada y una catástrofe sísmica sin precedentes recientes, una combinación que amenaza con desbordar cualquier capacidad de respuesta.
- De la Espriella convirtió una llamada diplomática con Trump en una solicitud concreta de alivio arancelario, apostando a que la relación personal entre ambos líderes puede traducirse en política comercial de emergencia.
- La cifra oficial de muertos fluctúa entre reportes —de 294 a 289— mientras las autoridades cotejan datos verbales con registros forenses, señal de que el caos sobre el terreno aún no ha cedido.
- La Casa Blanca y el representante comercial de Estados Unidos guardan silencio, dejando a Colombia en una espera que tiene consecuencias económicas reales mientras avanza la reconstrucción.
A nueve días de asumir la presidencia de Colombia, Abelardo de la Espriella llamó a Donald Trump no para presentarse, sino para pedir alivio: la suspensión de los aranceles estadounidenses sobre productos colombianos, en medio de un terremoto de magnitud 7,4 que ha dejado 289 muertos, casi cien mil viviendas dañadas y una economía ya frágil al borde del colapso. La petición revela cómo las catástrofes naturales reconfiguran la diplomacia, convirtiendo el comercio en un instrumento de supervivencia nacional. Trump, quien apoyó abiertamente a De la Espriella durante su campaña, aún no ha respondido, y ese silencio pesa tanto como los escombros.
El sábado por la mañana, Abelardo de la Espriella —presidente de Colombia desde hace apenas nueve días— sostuvo una llamada con Donald Trump que fue mucho más que un saludo protocolar. De la Espriella agradeció la asistencia estadounidense tras el terremoto del lunes y fue directo: pidió que Trump suspendiera los aranceles sobre productos colombianos para aliviar a los empresarios en un momento que describió como apocalíptico.
El sismo de magnitud 7,4 que sacudió el país el lunes es el de mayor impacto en Colombia en lo que va del siglo. Ha dejado 289 muertos, 3.937 heridos y 143 desaparecidos. Más de 95.000 viviendas resultaron afectadas —14.000 de ellas completamente destruidas— y el desastre se extendió por 15 de los 32 departamentos del país, dañando también escuelas, centros de salud, carreteras y cinco aeropuertos.
De la Espriella llegó a la presidencia en medio de una crisis económica heredada. El terremoto multiplicó esa urgencia. Su argumento ante Trump es de lógica directa: reducir las barreras comerciales con el principal socio de Colombia podría inyectar recursos en una economía que ya tambaleaba antes del desastre. En su cuenta de X escribió que la alianza entre ambos países es, ahora más que nunca, un imperativo para la reconstrucción nacional.
Trump había respaldado abiertamente a De la Espriella durante la campaña presidencial colombiana, lo que hace la solicitud políticamente plausible. Sin embargo, ni la Casa Blanca ni la Oficina del Representante Comercial han emitido respuesta alguna. Por ahora, el silencio es lo único que ha llegado desde Washington, y ese silencio tiene un costo que Colombia no puede permitirse ignorar.
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia desde hace apenas nueve días, pasó el sábado por la mañana en una llamada con Donald Trump. No fue una conversación de cortesía. De la Espriella aprovechó los minutos para hacer dos cosas: agradecer la asistencia estadounidense tras el terremoto devastador del lunes, y pedir algo más concreto: que Trump suspendiera los aranceles que gravan los productos colombianos.
El movimiento sísmico de magnitud 7,4 que sacudió el país sudamericano el lunes ha dejado un rastro de destrucción que De la Espriella describió como apocalíptico. Cuando asumió el cargo el 7 de agosto, heredó una nación ya en dificultades económicas. Ahora, con el terremoto, esa situación se ha vuelto más urgente. En la llamada con Trump, De la Espriella fue directo: pidió que considerara una suspensión temporal de los aranceles para aliviar a los empresarios colombianos, que enfrentan momentos muy difíciles por los efectos del sismo.
La solicitud tiene lógica económica. Colombia necesita reconstruir. Reducir las barreras comerciales con su principal socio comercial podría inyectar recursos en una economía que está tambaleándose. De la Espriella lo expresó así en su publicación en X: la alianza entre Colombia y Estados Unidos es, ahora más que nunca, un imperativo para la reconstrucción de la nación. Trump, quien respaldó abiertamente a De la Espriella durante la campaña presidencial colombiana, aún no ha respondido públicamente a la solicitud. La Casa Blanca y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos no han emitido comentarios al respecto.
Mientras se espera esa respuesta, los números del desastre siguen siendo revisados. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres reportó el sábado que 289 personas han muerto en el sismo. Esa cifra bajó desde un reporte anterior que hablaba de 294 fallecidos. La institución explicó que los números varían porque están cotejando reportes iniciales, muchos de ellos verbales, con registros oficiales de la Fiscalía, Medicina Legal y organismos de socorro para evitar duplicados. Más allá de los muertos, hay 3.937 personas heridas y 143 desaparecidas.
La magnitud del daño material es igualmente sobrecogedor. Más de 95.000 viviendas han sido afectadas: más de 81.000 averiadas y 14.000 completamente destruidas. El sismo también dañó centros de salud, centros comunitarios, escuelas, carreteras, sistemas de agua potable y cinco aeropuertos. De los 32 departamentos que tiene Colombia, el terremoto generó consecuencias en 15 de ellos. Es el movimiento sísmico con mayor impacto en el país en lo que va del siglo.
Para De la Espriella, la reconstrucción es ahora su tarea inmediata. Llegó a la presidencia en medio de una crisis económica heredada. Días después, un terremoto multiplicó esa crisis. Su apuesta es que una alianza más fuerte con Estados Unidos, facilitada por la reducción de aranceles, puede ayudar a acelerar la recuperación. Pero esa decisión está en manos de Trump, y por ahora, el silencio es la única respuesta.
Bemerkenswerte Zitate
Tenemos un enorme desafío por delante: reconstruir a Colombia en medio de la situación económica tan difícil y apocalíptica que heredé— Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
Las cifras siguen variando porque se están cotejando los reportes iniciales, mayormente verbales, con los registros oficiales de Fiscalía, Medicina Legal y organismos de socorro para evitar duplicados— Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD)