En un momento en que América Latina busca su lugar en la revolución de la inteligencia artificial, Colombia ha tendido un puente entre el emprendimiento global y la gestión del Estado: el presidente De La Espriella convocó a David Vélez, arquitecto de Nubank, para reimaginar desde adentro cómo un gobierno puede servir a sus ciudadanos con mayor precisión, menor costo y más equidad. El gesto no es solo técnico, sino filosófico: reconoce que la transformación pública más profunda puede nacer del diálogo entre quienes construyeron instituciones nuevas y quienes administran las heredadas.