En el umbral de una nueva administración, el presidente Abelardo de la Espriella convocó a los colombianos a mirar de frente una herencia fiscal que describió como el resultado de decisiones deliberadas, no de la mala fortuna. Con un presupuesto de $635 billones para 2027 bautizado como el 'Presupuesto de la verdad', el mandatario trazó la línea entre lo que Colombia debe y lo que puede pagar, señalando directamente al gobierno de Gustavo Petro como artífice del deterioro. La pregunta que queda suspendida sobre el país no es solo cuánto se debe, sino quién responderá por ello.