En vísperas de asumir la presidencia de Colombia, Abelardo de la Espriella anunció el cierre de catorce embajadas distribuidas en cuatro continentes, como expresión de una filosofía de gobierno que antepone las necesidades internas —seguridad, salud, educación— a la proyección diplomática exterior. El gesto no es solo administrativo: implica un reordenamiento simbólico de las lealtades geopolíticas del país, con el cierre de vínculos hacia Cuba y Nicaragua, la reapertura de una embajada en Jerusalén y el abandono de las iniciativas palestinas del gobierno saliente. Toda reconfiguración del map