De un terreno cubierto de maleza a una hectárea productiva: Teresita plantó sus primeros almendros en 2013 como solución práctica para aprovechar el espacio. El proyecto 'Almendras del Limay' mantiene escala artesanal con productos naturales, tostados y harinas, vendidos en ferias locales y redes sociales.
De la docencia a los almendros: la jubilada neuquina que cultiva pasión en su patio
Teresita atravesó un cáncer durante la pandemia, encontrando en el cultivo de almendras un espacio de sanación y fortaleza emocional durante su tratamiento.