La gente necesita que estemos ahí con ellos. Ahora.
Trece años de exilio no pudieron retener a Lorent Saleh cuando Venezuela tembló. El activista y fundador de Operación Libertad regresó desde Bruselas sin esperar salvoconductos ni gestiones diplomáticas, respondiendo al doble terremoto del 24 de junio con la convicción de que el liderazgo genuino no pide permiso para servir. Su retorno, marcado por cicatrices de tortura y encarcelamiento bajo el régimen de Maduro, ilumina una pregunta más profunda sobre el coraje cívico: quién regresa cuando el país se derrumba, y quién permanece bloqueado en el umbral.
- Un doble terremoto histórico devastó Venezuela el 24 de junio, dejando personas atrapadas bajo escombros en un país que ya estaba al límite de su resistencia.
- Saleh, exiliado durante 13 años tras ser torturado y encarcelado por el régimen, tomó la decisión de regresar en cuestión de horas, sin intermediarios ni garantías de seguridad.
- Junto a otros compañeros exiliados, cruzó la frontera y se desplegó directamente en operaciones de búsqueda y rescate, priorizando vidas sobre consideraciones políticas o personales.
- La devastación que encontró superó cualquier descripción: un país ya en crisis ahora completamente fracturado bajo el peso del desastre natural.
- Su ingreso contrasta con el bloqueo que el régimen mantiene sobre María Corina Machado, revelando una fractura entre quienes pueden actuar y quienes permanecen excluidos por decreto.
- Saleh advierte que la presencia no es para campañas ni elecciones, sino para estar con la gente ahora, en el momento más oscuro.
Lorent Saleh estaba en Bruselas cuando supo del doble terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio. No esperó gestiones diplomáticas ni permisos. Después de 13 años de exilio forzado, simplemente decidió regresar. "Estoy acá, en Venezuela, en mi país", dijo al pisar tierra venezolana.
Fundador de Operación Libertad, Saleh carga una historia brutal con el régimen: fue entregado a Maduro por el expresidente colombiano Juan Manuel Santos, encarcelado y torturado, luego exiliado. Pero cuando el desastre golpeó, su lealtad al país pesó más que el miedo. "Mi liderazgo no lo tutela nadie", explicó, dejando claro que no necesitaba autorización de nadie para actuar. No viajó solo: otros exiliados lo acompañaron, moviéndose con la misma urgencia.
En el terreno, el equipo se concentró en lo más inmediato: apoyar las operaciones de rescate de personas atrapadas entre escombros. La magnitud de la destrucción lo dejó sin palabras. Describió el evento como un terremoto histórico que golpeó a una nación que ya estaba "en coma", y cuyo daño calificó de incalculable.
Su retorno contrasta con la situación de María Corina Machado, quien según The Wall Street Journal permanece bloqueada fuera de Venezuela por directivas del régimen a través de Delcy Rodríguez. Mientras Saleh logró cruzar, Machado no puede.
Saleh reconoció que hubiera preferido regresar en otras circunstancias, con su familia y una sonrisa. No fue así. Fue un regreso de emergencia, sin celebración. Y su mensaje fue directo: "La gente necesita que estemos ahí con ellos. Ahora".
Lorent Saleh estaba en Bruselas cuando llegó la noticia del doble terremoto que sacudió Venezuela el 24 de junio. No esperó gestiones diplomáticas, no pidió permisos. Simplemente decidió regresar a casa después de 13 años de exilio forzado. "La verdad no sé cómo describirlo, pero estoy acá, en Venezuela, en mi país", dijo al llegar.
Saleh es fundador de Operación Libertad, una organización que trabaja en rescate y asistencia humanitaria. Su historia con el régimen venezolano es brutal: fue entregado por el expresidente colombiano Juan Manuel Santos a Nicolás Maduro, encarcelado, torturado. Luego lo exiliaron. Pero cuando el país se desmoronó bajo el peso de un desastre natural, su lealtad a Venezuela pesó más que el miedo. "Mi liderazgo no lo tutela nadie. Entonces yo no tengo que pedirle permiso a nadie para venir", explicó su decisión de regresar sin intermediarios.
No vino solo. Otros compañeros exiliados lo acompañaron en el viaje. "Conmigo llegaron compañeros que tenían también tiempo afuera. Y fue, está pasando esto, vámonos", describió el momento en que decidieron actuar. Una vez en el terreno, Saleh y su equipo se enfocaron en lo más urgente: coordinar operaciones de búsqueda y rescate de personas atrapadas entre los escombros. "Nuestro trabajo consiste no tanto en la coordinación de ayuda humanitaria, sino en apoyar las operaciones de rescate de personas", aclaró.
La magnitud de lo que encontraron lo dejó sin palabras. "El daño de este terremoto es incalculable. La devastación es muy fuerte y esto ha sobrepasado a todo", dijo. Describió el evento como un "terremoto histórico doble en ya un estado y una nación que estaba en coma". Las cifras de destrucción eran abrumadoras, pero lo que más lo golpeó fue la realidad humana: gente bajo los escombros, familias desesperadas, un país que ya estaba quebrado ahora completamente destrozado.
Su retorno contrasta fuertemente con la situación de María Corina Machado, otra figura opositora de peso. Según reveló The Wall Street Journal, Machado no ha podido regresar a Venezuela. El régimen, a través de Delcy Rodríguez, ha impuesto un bloqueo que la mantiene fuera del país. Mientras Saleh logró cruzar la frontera para trabajar en rescate, Machado permanece bloqueada por directivas del gobierno.
Saleh reconoció la carga emocional de su regreso. "Yo hubiese querido regresar en un avión con una sonrisa, feliz, con mi mamá, con mis hijos, y en otras circunstancias", dijo. No fue un retorno triunfal ni celebratorio. Fue un retorno de emergencia, motivado por la necesidad de su gente en un momento de crisis total. A pesar de los riesgos que enfrenta por su pasado con el régimen, mantiene su compromiso claro: "La gente necesita que estemos ahí con ellos. Ahora, no en elecciones, ni en campañas electorales. Ahora".
Notable Quotes
La verdad no sé cómo describirlo, pero estoy acá, en Venezuela, en mi país— Lorent Saleh
Mi liderazgo no lo tutela nadie. Entonces yo no tengo que pedirle permiso a nadie para venir— Lorent Saleh
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Saleh pudo regresar cuando otros líderes opositores no pueden?
Porque vino en una misión de rescate humanitario, no en una campaña política. El régimen no podía bloquear a alguien que llegaba a sacar gente de los escombros. Pero eso no significa que sea seguro para él.
¿Qué lo diferenció de María Corina Machado en esta situación?
Machado es una amenaza electoral directa. Saleh llegó con una ONG de rescate. Uno es política pura; el otro es emergencia humanitaria. Aunque ambos son opositores, el contexto del desastre cambió las reglas del juego.
¿Cómo se siente un exiliado regresando después de 13 años?
Saleh lo dijo mejor que nadie: no sabe cómo describirlo. Es contradictorio. Está en casa, pero bajo circunstancias terribles. Quería regresar con su familia en un avión, sonriendo. En cambio, regresó buscando cadáveres entre los escombros.
¿Qué tan peligroso es esto para él?
Muy peligroso. El régimen lo torturó antes. Sabe que está en territorio hostil. Pero dice que la gente lo necesita ahora, no después. Es una apuesta de que la emergencia humanitaria lo protege temporalmente.
¿Esto cambia algo en la política venezolana?
Muestra una grieta. Mientras algunos líderes opositores están bloqueados, otros logran entrar. Subraya que el régimen tiene límites incluso en su represión, aunque sea solo por la presión internacional de una catástrofe.